Tostadas en Octubre
Cocina Internacional y Repostería Casera

Archive for mayo, 2013

Galletitas de Azúcar con M&M’s

Hay momentos en los que por más que te lo propongas no puedes quitarte según qué ideas o imágenes de la cabeza. Me pasa a menudo que tengo todo listo para ponerme a trabajar o mismamente para escribir algún post por poner un ejemplo, y de pronto me imagino con una taza de café calentito y lo bien que escribiría si pudiese ir tomando sorbitos entre párrafo y párrafo, como si así todo fuese a salir mejor. Bueno, eso tiene solución, pues servirse un café lleva relativamente poco tiempo si se da el caso de que ya tienes hecho de la mañana.

 

Pero… ¿y si lo que no te puedes quitar de la cabeza es una gula atroz de hincarle el diente a algún dulce casero? Para tu desgracia, resulta que no tienes nada que te apetezca en la despensa y no sobró nada del último bizcocho que preparaste (no gracias a esa persona que se te adelantó y lo engulló primero, ¡socoorrooo!). Eres adulto, sabes controlarte y tu gula no es para tanto así que sabiendo que no hay nada que te pueda tentar en la cocina decides arrancar de nuevo con lo que te habías propuesto (seguir escribiendo un magnífico post, para seguir con el ejemplo). Pasa un minuto, pasan dos, pero no aparece nada en pantalla, piensas que te has quedado en blanco, ¡pero no! Únicamente piensas en lo mucho que desearías tener ese pequeño ‘algo’ de azúcar para acompañar ese triste café y que de pronto todo se llene de luz, color y mucha inspiración. ¿He dicho color? ¡Sí! ¿Dije inspiración? ¡Por supuesto!

 

 Galletas azúcar con M&M

 

Juntando las palabras “gula, azúcar, casero y color” y lo sumamos a “no dispongo apenas de tiempo pero es que lo necesiiiiito” aparece la receta perfecta. Unas galletitas de azúcar con un corazón de chocolate crujiente que viene dado por unos ricos M&M’S. En un abrir y cerrar de ojos y con una mínima preparación te puedes encontrar con un bonito plato de apetecibles galletitas que con toda seguridad no llegarán a mañana.

 

Son sencillísimas de hacer y no necesitan más de 10 minutos de horneado. Sólo necesitas un bol y una batidora. ¿A que pinta bien?

 

Galletas azúcar con M&M

 

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que adquiera una consistencia cremosa. Añadimos la yema de huevo, el extracto de almendra, la levadura y la sal y volvemos a batir. Sólo queda incorporar la harina y mezclar bien hasta que se forme la masa. Formamos bolitas de masa pequeñas, las colocamos sobre una bandeja y al horno 10 minutos a 180ºC. Es muy importante no dejar que se oscurezcan, se queman con mucha facilidad. Han de estar ligeramente doraditas. Al sacarlas del horno (seguirán algo blanditas), introducimos con suavidad un M&M en cada centro, con cuidado de no apretar demasiado pues esto causaría grietas o que se rompiesen. Dejamos que se enfríen por completo y ¡listo! Apenas hemos ensuciado la cocina ni manchado utensilios y tenemos toda una bandeja de provocadoras galletitas.

 

Ideales para saciar esa pequeña necesidad de azúcar, pero sin apenas empalagar, son bocaditos ligeros de esponjosa galleta con un rico toque de chocolate. A los más pequeños les encantará por su colorido y suave textura (y a los no tan pequeños también). 

 

Galletas azúcar con M&M 

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Banana Bread (Pan de Plátano)

Si tuviese que escoger la receta más utilizada en mi cocina, sin pensarlo dos veces, diría que el Pan de Plátano (Banana Bread). Es una receta infalible, que siempre está de moda y que gusta a todo el mundo. Perfecta para desayunar acompañando un rico café, para merendar con un buen tazón de leche, o simplemente para cuando entras a la cocina con algo de gula, abres el horno y ahí lo ves, que parece que te llama ¡y es difícil resistirse! 

 

Banana Bread

 

Siempre que salgo a la compra me llevo plátanos a casa con la intención de tomarlos como pieza de fruta, pero sabiendo a ciencia cierta que en cuanto empiezan a ponerse maduros su único destino es acabar en el horno en forma de un delicioso Pan de Plátano. ¡Es inevitable! Cuánto más maduro el plátano, más dulzón es y más perfecto para esta receta.

 

En cuanto vemos que los plátanos están bien maduros, los podemos meter en una bolsita de congelados o envolverlos en papel de aluminio y meterlos en el congelador (con piel) para tener de reserva. ¿A quién no le ha pasado el comprar plátanos y que acaben poniéndose marrones-casi negros y con manchitas? Es una manera perfecta para no desperdiciar los plátanos que ya no te tomarías a bocados con tanto gusto. Los congelas para su posterior uso o los preparas en una receta que requiera plátanos maduros. ¡Aquí tenéis esa receta!

 

Banana Bread

 

Se trata de una receta muy sencilla y su ingrediente principal, el plátano, se encuentra todo el año, convirtiéndola en una receta de hacer cuantas veces queramos y sin el inconveniente de tener que esperar a que llegue una deseada fruta de temporada. ¡El plátano es y será siempre todo un clásico!

 

Lo primero que hay que hacer es machacar bien el plátano en un bol, con un tenedor. Puedes dejar grumos que luego le darán diferentes toques de intensidad de sabor según el bocado o machacarlo por completo. Le añades un huevo bien batido y a mezclar. ¡Una buena cuchara de madera es todo lo que necesitas!

 

Añadimos el azúcar, mezclamos bien y luego integramos la mantequilla derretida (tras unos segundos en el microondas).

 

Por otro lado, en un bol tamizamos la harina, la levadura y la sal.

 

Combinamos el contenido de ambos bols y a remover bien. Saldrá una masa densa y tirando a oscura (por el plátano maduro).

 

Lo metemos en un molde engrasado y al horno unos 30-40 minutos a 180ºC.

 

El tiempo de horneado es clave como en cualquier bizcocho y puede variar de un horno a otro, de ahí la importancia de estar atentos al horno la primera vez que se prepara cualquier receta nueva. Para la segunda vez ya le tendremos cogido el tiempo exacto necesario y sabremos cómo nos tratará nuestro horno. Lo digo por experiencia, de haber probado recetas nuevas y seguir al pie de la letra las indicaciones y el tiempo de horneado y luego resulta que mi bizcocho o bien necesitaba más tiempo en el horno o todo lo contrario.

 

Esta receta es la que llevo utilizando toda la vida, y la que mi madre nos ha preparado desde pequeños y que nunca ha faltado en mi casa. ¡Os puedo asegurar que es una maravilla! También os digo que la he probado en tres hornos diferentes y el tiempo de horneado nunca es el mismo, pero siempre varía entre 30-40 minutos y sale igual de espectacular, simplemente depende del horno de cada uno.

 

Banana Bread

 

Hay variaciones en que puedes añadir nueces, pepitas de chocolate o canela. He querido compartir esta receta primero, ¡y en breve subiré más!

 

El resultado es un bizcocho con un toque ligeramente crujiente y un intenso sabor a plátano. No habrá rincón de la casa que se escape al aroma dulzón y embriagador de este bizcocho recién salido del horno. ¡Tenéis que probarlo!  Rápido, sencillo, deliciosamente adictivo y bueno para cualquier ocasión. ¡Qué más se puede pedir! 

 

Banana Bread

 

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Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Todos en un momento u otro hemos necesitado alguna receta sencilla y rápida, que tanto pueda dar de comer a dos personas como a un ejército, y que en ocasiones solo requiera que abramos el congelador y calentemos. Hay pocas cosas tan socorridas como una buena salsa de tomate, y en este caso hablo de la archiconocida Salsa Bolognesa.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Una salsa compuesta por tomate, carne picada, cebolla, ajitos y hierbas italianas en su esencia más básica. Lo que la hace perfecta, además de su increíble sabor, es que permite muchas variaciones. Que te apetece añadirle alguna verdurita más y salirte de la receta base… ¡perfecto! Que además del orégano o la albahaca, te gustaría darle un toque especial y añadirle un poco de nuez moscada… ¡perfecto! Que el toque de vino tinto te pareció tan interesante que decidiste probar con un poco de vino blanco esta vez por experimentar… ¡perfecto! Es una salsa que se presta para prácticamente todos los gustos y no conozco hogar que no tenga su propia versión de esta clásica salsa que no puede faltar en tu mesa, ya sea acompañando una buena ración de spaghetti  o dentro de unos sabrosos cannelloni o de una rica lasagna.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Hoy os traigo cómo preparar un buen plato de Spaghetti Bolognesa. Al tratarse de una salsa idónea para congelar y tener en reserva para un apuro, las cantidades son para unos 700gr de carne picada, por lo que fácilmente comen cuatro personas, dependiendo del apetito, y aun así sobrará para poder congelar.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Buscamos una olla grande y honda y en un poco de aceite caliente freímos la cebollita y el ajito hasta que estén dorados, para luego añadir la carne picada y un poco de sal y pimienta; y removemos hasta que la carne esté hecha.

 

A continuación añadimos el tomate triturado, el tomate frito y el azúcar.

 

Removemos de nuevo y añadimos las hierbas de nuestra elección además de volver a salpimentar.

 

Bajamos el fuego y lo dejamos unos diez minutos removiendo de vez en cuando.

 

Es el momento perfecto para preparar los spaghetti. En otra cacerola introducimos la pasta en abundante agua con sal y esperamos el tiempo indicado en el paquete. Cuando la pasta esté al dente, la retiramos del fuego, la escurrimos y la pasamos a platos o a una fuente para servir.

 

Tras comprobar que nuestra salsa satisface nuestro gusto en cuanto a hierbas, cantidad de salpimentado y que el olor de nuestra cocina no hace otra cosa más que recordarnos a la cocina de ‘la mamma’ en la bella Italia, cubrimos nuestro plato con una generosa cantidad de salsa Bolognesa , añadimos el queso parmesano y ¡a mangiare!

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa 

La receta que aquí veis es una Bolognesa básica pero ¡no por ello menos deliciosa! Más adelante subiré una Bolognesa más ‘sofisticada’ (básicamente que requiere más tiempo de preparación). Si lo que ahora buscáis es una salsa más elaborada o simplemente modificar ésta (y preferís no esperar) os sugiero añadir zanahoria, tomates naturales, pimiento, así como un poco de vino tinto. ¡Exquisito!

 

Recordar que la base de una buena salsa de tomate son sus hierbas. El orégano, la albahaca, el tomillo… le darán un agradable sabor a vuestro plato y no pueden faltar, al igual que el queso parmesano rallado (si es fresco mejor que mejor).

 

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Brownie Muffins

 

Lluvia, viento, fresco… ¿Dónde se escondió el esperado sol de la primavera? A ponerse un jersey para andar por casa en esta tarde de mayo. Lo “malo”  de días como estos es que con el mal tiempo, apetece una buena taza de café o un chocolate caliente, pero claro, ha de ir acompañado de un “algo”. Ese  “algo” podría ser una de esas últimas galletas que quedan en el paquete y que hay que terminar, o abrir un paquete de magdalenas que sueles tomar en el desayuno cuando vas con prisa. Pero, ¿a quién vamos a engañar? Apetece chocolate y no sólo eso, ¡apetece algo casero!

 

Mirando por internet me encontré con la página de una bloguera que me llamó la atención y decidí curiosear su página para ver con qué tipo de recetas deleitaba a sus seguidores. Se trata de Cristina y su página loveisincupcakes.com. En seguida supe que la visitaría más a menudo; su naturalidad y su chispa a la hora de escribir así como sus atrayentes recetas y fotografía me convirtieron en una seguidora y fan más. Y claro, ¿en qué fui a fijarme primero? ¡En su receta para “Brownie Muffins”! Al ser amante incondicional del chocolate, todo lo que lleve la palabra brownies es superior a mis fuerzas.  A medida que vaya subiendo más posts veréis que abundarán  diferentes tipos de brownies.

 

Brownie Maffins

 

En mi caso particular, y más cuando se trata de chocolate, me encanta que nada camufle su sabor. Es decir, que sepa mucho, mucho a chocolate, por lo que suelo reducir la cantidad de nueces especificadas en las recetas u omitirlas por completo ya que encuentro que su fuerte sabor y textura a veces predomina sobre el chocolate o lo hace menos intenso.  En este caso hice lo mismo.

 

Me resultaron tan apetitosos a través de sus fotos que tenía que probarlos. Manos a la obra en la cocina, y con una mínima preparación requerida, el resultado fueron unos muffins esponjosos, ligeros y con un suave sabor a chocolate. Y ese aroma por toda la casa a bizcochitos de chocolate recién horneados… ¡Justo lo que buscaba para una tarde lluviosa!

 

Brownie Muffins

 

Aquí os dejo la receta ligeramente modificada. (¡Gracias Cristina!)

 

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Pechugas de Pollo en Salsa de Miel y Mostaza

 

Hoy ha sido un día de esos en los que llegó la hora de comer y no había nada preparado de antemano. Tenía una bandeja de pechugas de pollo en la nevera y ni tan siquiera una idea de lo que iba a hacer con ellas.

 

Con una salida al supermercado todavía pendiente, no tenía mucha opción y por mucho que abría la nevera o miraba en la despensa, lo que ahí encontraba no cambiaba milagrosamente tras cada vistazo. ¿No os ha pasado eso de abrir la nevera una vez tras otra, o el armario de la despensa, esperando encontrar algo ahí que hace tan solo unos minutos no estaba? Pues hoy ha sido uno de esos días… hasta que me acordé de pronto, de una receta que solía preparar mi madre. Sencilla, rápida, y de esas que no suelen quedar sobras…¡mis preferidas!

 

¿Pechugas de pollo? Tengo. ¿Mostaza? Tengo. ¿Miel? Tengo. ¿Curry en polvo? Tengo. Pues manos a la obra y en nada tendremos un delicioso plato de pechugas fileteadas en salsa de miel y mostaza.

 

Pechugas de Pollo en Salsa de Miel y Mostaza 

Con 5 ingredientes, además de las pechugas de pollo, 10 minutos de preparación y 30 minutos de horneado se tiene un sabrosísimo plato de pollo para tomar recién sacado del horno o para tomar templado. La salsa se presta a tomarse de cualquier forma, aunque sin duda, en caliente es un vicio.

 

No se puede pedir una preparación más fácil que la que aquí os presento. Cogéis un bol y mezcláis bien los 5 ingredientes. Al llevar miel (del tipo ‘La Granja San Francisco’ de toda la vida), la salsa espesará un poco. Puede resultar más fácil mezclar con una batidora de mano, de esas de varillas. Una vez estén bien mezclados los ingredientes, el resultado será una salsa homogénea un tanto espesa. Cubrís las pechugas de pollo, que previamente habéis colocado en una fuente de horno ligeramente engrasada, ¡y al horno! Se puede aprovechar este rato para preparar el acompañamiento (si no se ha preparado de antemano); aconsejo tomarlo con arroz blanco.

 

Pechugas de Pollo en Salsa de Miel y Mostaza 

Cuando el pollo lleva 15-20 minutos en el horno, un aroma dulzón y embriagador invadirá tu cocina. ¡Es el momento de empezar a salivar como el perro de Pavlov!

 

Ponemos la mesa, nos servimos una copita de vino tinto y a disfrutar de un sabrosísimo plato agridulce. ¡No os dejará indiferentes!

 

Pechugas de Pollo en Salsa de Miel y Mostaza 

 

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