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Cocina Internacional y Repostería Casera

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Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

Hoy os traigo una receta para preparar un postre bien fresquito aprovechando que seguimos en el mes de agosto y que todavía hace mucho calor. Es una receta ideal para servir en alguna reunión con amigos y hasta parece que ayuda a bajar una gran comilona por su gran frescura y sabor a limón. Cada bocado es una delicia cremosa con sabor a limón y un toque fabuloso que viene dado por la dulce sutileza de la leche condensada. Una «Crema Helada de Limón y Yoghourt»… ¡¡Mmmmm!! ¿Os lo podéis imaginar?

 

rema Helada de Limón y Yoghourt

 

La preparación es casi instantánea; luego únicamente requiere de algo de tiempo en el congelador, darle un par de vueltas con una cuchara y de nuevo al congelador. Por lo que conviene prepararlo con un poco de antelación, para que pueda estar bien frío, ya que requiere de 2 ½ horas en el congelador en total. Suena bastante fácil, ¿no?

 

Lo primero que hay que hacer es preparar los ingredientes que vamos a necesitar:  Yoghourt Natural de DANONE (6), Yoghourt con Sabor a Limón de DANONE (6), leche condensada (1 bote pequeño) y un limón (para rallar).

 

Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

Cogemos un bol grande y añadimos todo el Yoghourt Natural y el Yoghourt Sabor a Limón de DANONE, así como el bote de leche condensada.

 

Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

Removemos bien hasta que adquiera una consistencia homogénea y la mayor parte de los grumos hayan desaparecido.  Quedará una textura suave y cremosa.

 

Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

Metemos el bol en el congelador y lo dejamos 1 hora. Transcurrida la hora, lo sacamos, y removemos bien la mezcla con una cuchara. Lo volvemos a dejar en el congelador y ¾ de hora más tarde, lo volvemos a sacar y removemos bien de nuevo. Transcurrido este tiempo, servimos la mezcla en la cantidad de copas o cuenquitos individuales deseados, según los comensales, y a continuación introducimos las copas en el congelador ¾ de hora más.

 

Antes de servir las copas, espolvoreamos cada copa de la “Crema Helada de Limón y Yoghourt” con un poco de ralladura de limón para decorar y… ¡listo!

 

 Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

Si lo que buscáis es un postre para clausurar la temporada de vacaciones, que sea  sencillo y muy, muy fresco, no os lo penséis más. Una deliciosa “Crema Helada de Limón y Yoghourt” os agradará el paladar ya sea como postre o en cualquier momento del día en que os apetezca un ‘algo’ dulce, ligero y que os refresque plenamente.

 

Todavía estáis a tiempo de aprovechar el último fin de semana de mes y preparar este delicioso postre para vuestra familia y amigos. De este modo, tras una buena comida, servimos unas bonitas copas de “Crema Helada de Limón y Yoghourt” y quedamos como reyes. 

 

rema Helada de Limón y Yoghourt 

Crema Helada de Limón y Yoghourt

 

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Crema de Calabacín

Crema de Calabacín
Hoy amaneció con solecito y cuando parecía que el mal tiempo y días de lluvia habían quedado atrás… ¡va y empeora el día! Lo de ‘abril, aguas mil’ no se queda en un dicho tampoco este año. Pensando en qué preparar para comer, lo único que apetecía era algo calentito y sencillo, por lo que, ¡qué mejor que una suave crema de calabacín! Rápida, sana, ligera y apetecible. ¡Decidido!

 

Me encanta pensar en un plato y tener los ingredientes en casa, sin necesidad de salir a comprar en un día como hoy ni tener que pensar en otro plato.

 

Lo mejor de todo, únicamente se necesitan dos ingredientes, ¡así es! Calabacines y quesitos en porciones, bastante sencillo, ¿no?

 

La receta es para un kilo de calabacines, que vienen a ser dos o tres calabacines grandes. Eso y unos diez-doce quesitos en porciones.

 

Crema de Calabacín

 

La única preparación necesaria es limpiar bien los calabacines. Al no pelarlos, es importante frotarlos bien bajo el agua para que queden bien limpitos y suaves, libres de asperezas (con la ayuda de un cepillo para verduras es más fácil). Se les quita las esquinas y luego es cortarlos en trozos (de un calabacín te pueden salir 4-5 trozos).

 

Una vez que está hirviendo el agua (suficiente cantidad para que los calabacines queden cubiertos) y tengamos los cubitos de caldo de verdura dentro, metemos los calabacines y esperamos a que estén blandos. Suelo pincharlos con un tenedor y si se ven blanditos y se resbalan hacia abajo cuando los pinchas, es que están listos.

 

Como con cualquier verdura, cuanto más pequeño sea el trozo que pongamos a hervir, antes se reblandece. Tampoco queremos cortar los trozos muy pequeños aunque tengamos prisa, ya que es muy probable que se deshagan en el agua y si luego retiramos parte del agua estaríamos desperdiciando parte del calabacín. De ahí que cortar los calabacines con un grosor de 3-4 cm es lo indicado.

 

Una vez blandos, y dependiendo de la cantidad de crema que queramos hacer y si nos gusta más o menos espesa, retiraremos o no, un poco del agua.  Por mi parte, suelo mantener todo el agua ya que acaba espesando pasado un rato y porque nunca hay demasiada crema de calabacín. ¡Entra sola!

 

Tras retirar los calabacines del fuego, y todavía en su líquido, lo pasamos todo por la batidora hasta que veamos que no quedan trozos grandes. Añadimos los quesitos en porciones (los parto por la mitad para que se esparzan más) y volvemos a batir hasta que adquiera la consistencia deseada.

 

Un toquecito de pimienta al gusto y… ¡voilá! Crema de calabacín para tomar bien calentita en un día frío y lluvioso.

 

Crema de Calabacín

 

Al tratarse de una crema, o bien la tomas como plato único acompañada de unos picatostes o galletas saladas, o bien como un entrante.

 

Se conserva en la nevera y está igual de buena fría que caliente, depende del momento y lo que apetezca.

 

Si decidís probarla, ¡espero que la disfrutéis tanto como hice yo!

 

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