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Cocina Internacional y Repostería Casera

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Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco, así hemos bautizado esta locura de bizcocho. Tanto sus ingredientes como su preparación son poco usuales y hacen de esta singular receta todo un acierto si lo que se busca es sorprender.

 

Es un bizcocho facilísimo de preparar, ideal para hacer con niños, pues disfrutarán mucho con los pasos de su preparación… ¡especialmente cuando haya que meter los dedos en la mezcla!

 

Tiene dos particularidades a destacar. La primera siendo que a la hora de elaborar este delicioso bizcocho de chocolate, hemos de utilizar aceite, vinagre y sal. ¿Ensalada de chocolate? ¡Noooo, por favor! Creerme, el resultado es extraordinario, suene como suene el listado de ingredientes. La segunda particularidad es que la combinación de ingredientes secos con los líquidos, en lugar de hacerse en un bol, como viene siendo lo habitual, se lleva a cabo en el propio molde, con la ayuda de una espátula de silicona/ goma. ¿Intrigados? Echarle un vistazo a este sencillo y a la vez divertido paso a paso que os presento a continuación.

 

 

1.- Preparamos todos los ingredientes que vamos a necesitar y los dejamos ya medidos y listos para utilizar.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

2.- En un bol, ponemos la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato sódico y la sal.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

3.- Mezclamos el contenido del bol con una cuchara de madera hasta que queden bien integrados todos los ingredientes secos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

4.- En un molde cuadrado de 22.9 x 22.9 x 5.08 cm (sin engrasar) introducimos la mezcla de ingredientes secos. Con unos leves movimientos del molde de lado a lado hacemos que la mezcla se asienta de forma uniforme hasta que quede cubierto el fondo del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

5.- Hacemos 3 hoyos en la mezcla con los dedos, de unos 5 cm. de diámetro cada uno y que la profundidad permita ver el fondo del molde. Los hoyos han de estar espaciados entre sí. Como vamos a introducir líquido en los hoyos, nos tenemos que asegurar de que tengan cierta profundidad, por lo que no hay que aplanar la mezcla de alrededor una vez hechos los hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

6.- Distribuimos el aceite entre los hoyos (2 cucharadas por hoyo).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

7.- Distribuimos la cucharada de vinagre por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

8.- Distribuimos el extracto de vainilla por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

9.- Repartimos el agua FRÍA sobre todo el molde para que todo quede cubierto de agua (hoyos y demás mezcla).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

10.- Usando una espátula de silicona (para no rallar el molde) mezclamos todos los ingredientes. Utilizamos la espátula tanto para mezclar como para raspar el fondo y las esquinas del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

11.- Mezclamos todo bien hasta que tras mover la espátula por el fondo del molde todo quede bien mezclado y no se vean grumos (especial atención a las esquinas).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

12.- Horneamos a 180ºC durante 30-35 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

  

Con Chocolate y a lo Loco

 

13.- Dejamos que se enfríe en el molde antes de servir y luego… ¡a degustar!

 

Con Chocolate y a lo Loco 

El resultado es un bizcocho con un delicioso sabor a chocolate, compacto pero a la vez esponjoso en cada bocado. Es de esos bizcochos que aunque sea de chocolate, no empalaga debido a su extraordinaria ligereza. Un bocado te llevará a otro y a otro y a otro… Creo que podéis ver por dónde voy. ¡Simplemente te alegrará el momento! Y tu boca se llenará de “¡mmmmmms!”. Si os gusta el chocolate, no lo dudéis, es muy fácil de hacer, a la vez que entretenido… ¡y os encantará!

 

Con Chocolate y a lo Loco

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Brown Sugar Vanilla Cookies

Desde siempre me han encantado los “Sugar Cookies” (Galletas de Azúcar) de toda la vida. Quizá se deba a que se pueden tomar en cualquier momento, por la facilidad de su ingesta o simplemente por su delicioso sabor y esa textura tan suave que las caracteriza.  Sea como sea, es una receta que nunca falla.

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

A la hora de elaborar estas galletas, me basé en mi receta para las Galletitas de Azúcar con M&M’s. La preparación es prácticamente la misma, únicamente varían algunos ingredientes y el paso del final.

 

Por lo tanto, os traigo una versión ligeramente modificada de lo que serían los tradicionales “Sugar Cookies”. En este caso, por mi gran afición al azúcar moreno, decidí darle protagonismo en esta receta en lugar de utilizar azúcar blanco. Una vez hechas, la diferencia se nota al instante, no sólo porque su color es un tanto más oscuro sino porque la galleta adquiere una fina capa crujiente y un sabor más intenso (gracias a la melaza). Si a esto le añadimos que también vamos a utilizar extracto de vainilla… ¡la combinación es inmejorable!

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

Galletitas de azúcar moreno y vainilla. Rápidas. Sencillas. Sólo necesitas un bol, una batidora y 20 minutos: 10 de preparación y 10 de horneado. ¿Os podría presentar algo más sencillo?

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

El resultado son unas galletitas con una suave textura, ligeramente crujientes por fuera y blanditas por dentro y con mucho, mucho sabor. La verdad que son estupendas, especialmente cuando tienes poco tiempo pero necesitas tener algo a mano. Eso sí, ¡cuidado con esa mano que son altamente adictivas! 

 

Brown Sugar Vanilla Cookies

 

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Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

 

Para mi primera entrada en la categoría de “Paso a Paso” (“Step by Step”) he querido traeros unos espectaculares Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Este post es más un “semi-paso a paso” que un “paso a paso” propiamente dicho. La parte interesante que he querido enseñaros de forma gráfica os ayudará a visualizar el procedimiento junto con su explicación (y es la parte del final, cuando la masa ya está en las cápsulas).

 

¿Qué decir de estos muffins para que os hagáis una idea de lo mucho que queréis prepararlos? Son una delicia para el paladar por su frescura y por su sabor. Os encantarán porque además de ricos, son esponjosos y ligeros. Perfectos para un buen desayuno o mismamente para merendar.

 

¿Empezamos? Vamos allá…

 

1.- Lo primero que hay que hacer es decidir qué tipo de muffins vamos a preparar, es decir, el tamaño. Podemos preparar unos 10 muffins de tamaño XL (gigantes) o unos 20 muffins de tamaño normal o incluso una combinación de tamaños si disponemos tanto de moldes normales como para muffins más grandes. En mi caso, me decanté por una combinación de ambos; de ahí que veáis distintos moldes en las fotos.

 

2.- Una vez decidido, preparamos las cápsulas en el molde y precalentamos el horno a 180ºC. No me cansaré de mencionar que es muy importante que conozcamos bien nuestro horno. Si se parece en algo al mío, no puedo precalentar al comienzo de la preparación de la receta pues alcanzaría una temperatura demasiado alta para cuando fuese a hornearlos (tengo un horno que va muy rápido). Si en cambio, tenemos un horno mejor calibrado, el comienzo de la preparación es el momento perfecto para precalentar.

 

3.- Cogemos un bol y batimos la mantequilla (a temperatura ambiente), el queso cremoso (Philadelphia o parecidos) y el azúcar con una batidora de varillas hasta obtener una consistencia cremosa.

 

4.- Añadimos los huevos y mezclamos bien.

 

5.- En otro bol, tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal.

 

6.- Integramos lo tamizado a la mezcla cremosa y volvemos a batir.

 

7.- Agregamos la leche y mezclamos de nuevo.

 

8.- Repartimos la masa en las cápsulas para muffins. Rellenamos a ¾ de la capacidad de la cápsula o una pizca menos.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

9.- Añadimos una cucharadita (si estamos haciendo muffins tamaño normal) o media cucharada sopera (si hacemos muffins gigantes) de la mermelada de fresa encima de la masa de cada cápsula. No pasa nada si tiene algún grumo o tropezón, pero es preferible que sea una mermelada fácil de manejar.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

Podemos añadir el sabor de mermelada que más nos guste o jugar con los sabores y en lugar de utilizar únicamente mermelada de fresa podemos poner de varios tipos, o incluir pepitas de chocolate con leche o chocolate blanco, etc. Depende de lo experimental que queramos ser en la cocina en el momento de prepararlos.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

Recomiendo las siguientes combinaciones: mermelada de fresa con pepitas de chocolate blanco… y mermelada de naranja con pepitas de chocolate con leche…

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

10.- A continuación, removemos la masa y la mermelada con un palillo hasta que se forme una especie de espiral de color (cuando ya queda integrada la mermelada en la masa). Tener cuidado al remover de no rasgar el fondo de la cápsula con el palillo y causar alguna grieta. Con unos pocos movimientos suaves del palillo bastará.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

11.- Espolvoreamos cada cápsula con un poco de azúcar granulado para que al salir del horno tenga un brillo bonito.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

12.- Horneamos aproximadamente durante 30 minutos si se trata de muffins XL o 20 minutos si se trata de muffins de tamaño normal, vigilando bien el horno hacia el final del tiempo indicado.

 

13.- Una vez que vemos que han adquirido un bonito color dorado y una capa de aspecto crujiente por arriba (a los 25 minutos si hacemos los muffins gigantes y a los 15 minutos si hacemos los normales), podemos apagar el horno y dejarlos unos 5 minutitos. No conviene sacarlos rápidamente del horno pues la diferencia de temperatura puede ocasionar que se hundan ligeramente.

 

14.- Una vez fuera del horno, dejamos que se enfríen y espolvoreamos con un poquito de azúcar glass para decorar.

Como resultado tendréis unos deliciosos Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa de lo más esponjosos y cubiertos por una crujiente capa azucarada. ¡Ideales para tomar en cualquier ocasión!

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

¡Espero que os gusten!

 

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Galletitas de Azúcar con M&M’s

Hay momentos en los que por más que te lo propongas no puedes quitarte según qué ideas o imágenes de la cabeza. Me pasa a menudo que tengo todo listo para ponerme a trabajar o mismamente para escribir algún post por poner un ejemplo, y de pronto me imagino con una taza de café calentito y lo bien que escribiría si pudiese ir tomando sorbitos entre párrafo y párrafo, como si así todo fuese a salir mejor. Bueno, eso tiene solución, pues servirse un café lleva relativamente poco tiempo si se da el caso de que ya tienes hecho de la mañana.

 

Pero… ¿y si lo que no te puedes quitar de la cabeza es una gula atroz de hincarle el diente a algún dulce casero? Para tu desgracia, resulta que no tienes nada que te apetezca en la despensa y no sobró nada del último bizcocho que preparaste (no gracias a esa persona que se te adelantó y lo engulló primero, ¡socoorrooo!). Eres adulto, sabes controlarte y tu gula no es para tanto así que sabiendo que no hay nada que te pueda tentar en la cocina decides arrancar de nuevo con lo que te habías propuesto (seguir escribiendo un magnífico post, para seguir con el ejemplo). Pasa un minuto, pasan dos, pero no aparece nada en pantalla, piensas que te has quedado en blanco, ¡pero no! Únicamente piensas en lo mucho que desearías tener ese pequeño ‘algo’ de azúcar para acompañar ese triste café y que de pronto todo se llene de luz, color y mucha inspiración. ¿He dicho color? ¡Sí! ¿Dije inspiración? ¡Por supuesto!

 

 Galletas azúcar con M&M

 

Juntando las palabras “gula, azúcar, casero y color” y lo sumamos a “no dispongo apenas de tiempo pero es que lo necesiiiiito” aparece la receta perfecta. Unas galletitas de azúcar con un corazón de chocolate crujiente que viene dado por unos ricos M&M’S. En un abrir y cerrar de ojos y con una mínima preparación te puedes encontrar con un bonito plato de apetecibles galletitas que con toda seguridad no llegarán a mañana.

 

Son sencillísimas de hacer y no necesitan más de 10 minutos de horneado. Sólo necesitas un bol y una batidora. ¿A que pinta bien?

 

Galletas azúcar con M&M

 

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que adquiera una consistencia cremosa. Añadimos la yema de huevo, el extracto de almendra, la levadura y la sal y volvemos a batir. Sólo queda incorporar la harina y mezclar bien hasta que se forme la masa. Formamos bolitas de masa pequeñas, las colocamos sobre una bandeja y al horno 10 minutos a 180ºC. Es muy importante no dejar que se oscurezcan, se queman con mucha facilidad. Han de estar ligeramente doraditas. Al sacarlas del horno (seguirán algo blanditas), introducimos con suavidad un M&M en cada centro, con cuidado de no apretar demasiado pues esto causaría grietas o que se rompiesen. Dejamos que se enfríen por completo y ¡listo! Apenas hemos ensuciado la cocina ni manchado utensilios y tenemos toda una bandeja de provocadoras galletitas.

 

Ideales para saciar esa pequeña necesidad de azúcar, pero sin apenas empalagar, son bocaditos ligeros de esponjosa galleta con un rico toque de chocolate. A los más pequeños les encantará por su colorido y suave textura (y a los no tan pequeños también). 

 

Galletas azúcar con M&M 

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Brownie Muffins

 

Lluvia, viento, fresco… ¿Dónde se escondió el esperado sol de la primavera? A ponerse un jersey para andar por casa en esta tarde de mayo. Lo “malo”  de días como estos es que con el mal tiempo, apetece una buena taza de café o un chocolate caliente, pero claro, ha de ir acompañado de un “algo”. Ese  “algo” podría ser una de esas últimas galletas que quedan en el paquete y que hay que terminar, o abrir un paquete de magdalenas que sueles tomar en el desayuno cuando vas con prisa. Pero, ¿a quién vamos a engañar? Apetece chocolate y no sólo eso, ¡apetece algo casero!

 

Mirando por internet me encontré con la página de una bloguera que me llamó la atención y decidí curiosear su página para ver con qué tipo de recetas deleitaba a sus seguidores. Se trata de Cristina y su página loveisincupcakes.com. En seguida supe que la visitaría más a menudo; su naturalidad y su chispa a la hora de escribir así como sus atrayentes recetas y fotografía me convirtieron en una seguidora y fan más. Y claro, ¿en qué fui a fijarme primero? ¡En su receta para “Brownie Muffins”! Al ser amante incondicional del chocolate, todo lo que lleve la palabra brownies es superior a mis fuerzas.  A medida que vaya subiendo más posts veréis que abundarán  diferentes tipos de brownies.

 

Brownie Maffins

 

En mi caso particular, y más cuando se trata de chocolate, me encanta que nada camufle su sabor. Es decir, que sepa mucho, mucho a chocolate, por lo que suelo reducir la cantidad de nueces especificadas en las recetas u omitirlas por completo ya que encuentro que su fuerte sabor y textura a veces predomina sobre el chocolate o lo hace menos intenso.  En este caso hice lo mismo.

 

Me resultaron tan apetitosos a través de sus fotos que tenía que probarlos. Manos a la obra en la cocina, y con una mínima preparación requerida, el resultado fueron unos muffins esponjosos, ligeros y con un suave sabor a chocolate. Y ese aroma por toda la casa a bizcochitos de chocolate recién horneados… ¡Justo lo que buscaba para una tarde lluviosa!

 

Brownie Muffins

 

Aquí os dejo la receta ligeramente modificada. (¡Gracias Cristina!)

 

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