Tostadas en Octubre
Cocina Internacional y Repostería Casera

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Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies

Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies

Hoy os traigo una receta de la archiconocida y diosa de la repostería y cocina americana, Martha Stewart. Parece que no hay nada que se le resista, ni duda que no pueda contestar…por si no se nota, ¡me encanta! Crecí con muchísimas de sus recetas, tanto saladas como dulces, preparadas por mi madre. Ahora poder elaborarlas yo misma y disfrutar tanto de los resultados con mi familia, es algo que me apasiona. En el terreno de los dulces, es una auténtica maravilla el despliegue de recetas que nos aporta. Desde sus cookies, a sus cupcakes, famosos pies y tartas de todo tipo, todo tiene un aspecto espectacular y te entran ganas de probar tantas cosas… La falta de tiempo es lo que me impide no aventurarme y probar a hacer más y más de sus recetas.

Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies

En este caso os traigo la receta para sus “Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies”. No sabría deciros la cantidad de veces que he preparado estas galletas, y cada vez duran menos pese a que de la receta salen alrededor de 40 galletas de buen tamaño. ¡Son irresistibles! Además de por su fabuloso sabor a chocolate y su delicioso olor recién horneadas,  se caracterizan por su especial textura. Son ligeramente crujientes por los bordes y el centro es blandito y esponjoso. ¡Literalmente, se deshacen en la boca!

Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies

Os animo encarecidamente a que las probéis, pues estoy segura de que os encantarán tanto como a mi familia y a mí. Con la llegada del frío, y esa taza extra al día de ‘algo’ calentito, sea un aromático café o un deseado chocolate caliente, ¡qué mejor acompañamiento que unas deliciosas galletas americanas caseras con pepitas de chocolate! ¡Sólo pensar en ello hace que me entren ganas de hornear!

Soft and Chewy Chocolate Chip Cookies

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Cuerva de Bullas

La Cuerva es una bebida similar a la Sangría o al Zurracapote. Es una bebida hecha a base de vino, azúcar y fruta de temporada. Tradicionalmente se tomaba en fiestas y celebraciones. Es típica en zonas como Albacete, Murcia, Almería y Jaén. Su elaboración va a depender mucho de la zona y sobretodo de quién la prepare, de ahí que varíe mucho de un sitio a otro aunque la base siga siendo muy parecida.

 

En este caso, os traigo la receta para preparar Cuerva de Bullas; un municipio en la región de Murcia, muy conocido por su producción vinícola (Denominación de Origen Bullas) y por sus variados platos y dulces.

 

Cuerva de Bullas

 

El pasado fin de semana nos visitaron unos buenos amigos de Bullas, un matrimonio entrañable con sus dos hijos pequeños, muy aficionados a la gastronomía. Les estuvimos preguntando acerca de platos típicos de Bullas y de ahí salieron varios como el Ajoharina, el Chamorro, las Gachas, y el Arroz con Conejo entre otros… y de ahí pasamos a un dulce muy tradicional que nos trajeron, las famosas Torrijas. ¡Un auténtico vicio! Hablando de dulces, una cosa llevó a la otra y para esa misma tarde Juan Andrés y Ana decidieron que era hora de probar a hacer una rica y fresquita Cuerva aprovechando que teníamos una caja de melocotones espectaculares.

 

Por lo que la receta que aquí os traigo es la Cuerva que se toma en Bullas y viene de la mano de Ana y Juan Andrés. En este caso se prepara con vino, azúcar y melocotones. Estuvimos presente a lo largo de su preparación y realmente es muy, muy sencillo de elaborar. El truco está en prepararlo y dejar que pase la noche en la nevera para ya tomarlo bien fresquito al día siguiente.

 

Cuerva de Bullas

 

Aquí os explico cómo se prepara Cuerva de Bullas para unas 6-8 personas.

 

Lo primero que hay que hacer es lavar, pelar y trocear unos 6 melocotones. Los trozos aproximadamente de 1,5 cm de grosor (en dados). Los colocamos en un bol de tamaño medio-grande.

 

En un bol más pequeño disolvemos el azúcar blanco (unos 300 gramos) en una pequeña cantidad de agua (aprox. 1/2 vaso de agua) y removemos con una cuchara.

 

Cubrimos los melocotones troceados con la mezcla de azúcar disuelta.

 

Cogemos una botella de vino tinto y la vertemos sobre el melocotón y el azúcar. Lo importante es que todos los trozos de melocotón se vean cubiertos por el vino.

 

Se remueve todo con una cuchara y se deja macerar en la nevera de un día para otro para que el melocotón se reblandezca.

 

Al día siguiente la fruta estará más blandita y el azúcar se habrá apoderado de la mezcla otorgándole un sabor dulzón inigualable para estos días calurosos en los que solo apetece algo fresquito y… ¡si es afrutado mejor que mejor!

 

Se sirve en cuenquitos y con una cucharita para ir tomando trocito tras trocito de melocotón, descansando únicamente para ir tomando sorbos embriagadores de deliciosa frescura. Ni te darás cuenta y estarás ante un cuenquito vacío, deseando repetir.

 

Cuerva de Bullas

 

Tres ingredientes y una elaboración rapidísima que te lleva luego a disfrutar de una bebida ideal para tomar en un día caluroso al lado de la piscina o bien como postre, para darle un toque final dulzón a la comida del día. ¡Sublime!

 

Cuerva de Bullas

 

¡Así que poneros cómodos para disfrutar de una buena sobremesa con los vuestros, acompañada de una fría, deliciosa y afrutada bebida que os enamorará este verano!

 

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¡Dale Vida a tu Azucarero!

¿Os acordáis de la receta de Palmeritas Caseras con Azúcar y Canela que subí ayer al blog? En lugar de utilizar únicamente azúcar blanco para su elaboración, preparé una mezcla que llevaba azúcar blanco, azúcar moreno y canela. Así le di un toque diferente a la tradicional palmerita.

 

¿Qué hacer con la mezcla de azúcar y canela que sobra? Difícilmente podríamos separarlo todo y devolverlo a sus respectivos envases. Tirarlo es siempre una opción y la más fácil a simple vista.

 

Sin embargo, os propongo una idea de lo más sencilla y poco costosa. Dependiendo de la cantidad que ha sobrado de la mezcla, o bien podemos deshacernos de ella, o bien podemos añadirle un poco más de cada ingrediente y llenar un azucarero con la nueva mezcla. 

 

Dale vida a tu azucarero

 

A quien le interese hacer la mezcla desde cero sin haber hecho la receta de palmeritas previamente, las proporciones orientativas serían las siguientes:

 

– Azúcar Blanco (100 gramos)

 

– Azúcar Moreno (50 gramos)

 

– Canela en polvo (12 gramos)

  

De este modo le estaríamos dando un sabor dulzón y bastante diferente a nuestra bebida sin ahogarle el sabor al propio café o té, por ejemplo. ¡¡Un toquecito de canela al café de la mañana es simplemente…mmmmm!! Es dotarlo de un sutil aroma a canela y la mezcla de ambos azúcares, el blanco y el moreno, hace que cada sorbo sea una verdadera delicia.

 

Dale vida a tu azucarero

 

De esta manera no nos deshacemos de lo que nos sobra de la mezcla y a la vez cambiamos un poco y le damos un saborcito especial a alguna de nuestras bebidas preferidas. 

 

Dale vida a tu azucarero 

Barritas de Limón (Lemon Bars)

Barritas de Limón o también conocidas como “Lemon Bars”, un popular postre en EE.UU. hecho con una tierna base de ‘galleta’ y cubierta por una capa de jugosa crema de limón.

 

Barritas de Limón

Barritas de Limón

 

La base de ‘galleta casera’ es lo suficientemente fina y con un agradable sabor a mantequilla, mientras que el sabor a limón de la cubierta es intenso y fresco haciendo que cada bocado sea irresistiblemente perfecto… ¡Simplemente delicioso!

 

Barritas de Limón

 

Es todo lo que cabría esperar… Todo frescura; un perfecto equilibrio entre el dulce del azúcar y la acidez del limón. ¡Una explosión cítrica en cada bocado!

 

Perfecto para el verano, bien conservado en la nevera, como postre, merienda o simplemente para saciar esa apetencia por ese sabor inmejorable que nos deja uno de nuestros cítricos favoritos: el limón.

 

Fácil de preparar, en unos sencillos pasos y más rápido aún en desaparecer. ¿A qué esperáis para probarlo? ¡Tras el primer bocado os dejará suspirando por el siguiente! 

 

Barritas de Limón 

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Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

Todos conocemos de vista, por no decir que en algún momento u otro de nuestras vidas, hemos probado las conocidas ‘pastitas de té’. Ese surtido de galletas de mantequilla que vienen en formas diferentes, algunas con azúcar por encima, otras con chocolate, y luego están aquellas que nos llaman la atención por su colorido centro de mermelada.

 

No sé vosotros, pero es llegar a la reunión social del tipo que sea, acercarte a la zona de comida, a la bandeja de galletas en concreto y únicamente quedar las galletitas que pobre de ellas, nadie quiere por su ‘aburrido’ aspecto. Las de chocolate suelen ser las primeras en desaparecer, pero qué decir de esas bonitas galletas con forma circular y su llamativo centro rojo de mermelada de fresa, ¡tampoco quedan!

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Gracias a esta receta eso ya no será un problema, pues podremos tener todas las que queramos en muy poco tiempo. Fáciles de preparar y rápidas en hacerse una vez en el horno. Podemos rellenarlas con la mermelada que más nos guste y tener un surtido variado de colores y sabores. Nunca más nos quedaremos sin estas galletas, y con la cantidad que salen de esta receta, ¡incluso podremos repartir alguna entre nuestros amigos si nos sentimos generosos!

 

Empezamos por precalentar el horno y preparar la bandeja de galletas o el tapete de silicona que vayamos a utilizar. A continuación reunimos todos los ingredientes para tenerlos a mano en cuanto los necesitemos.

 

En un bol, batimos la mantequilla, el azúcar blanco y el huevo. Podemos utilizar dos yemas o un huevo entero. Esta vez las preparé con un huevo.

 

Añadimos el extracto de vainilla, la sal y mezclamos todo bien.

 

Vamos integrando la harina de forma gradual hasta que se forme una masa de aspecto blandito y quede todo bien mezclado.

 

Si vemos que la masa queda demasiado blanda o pegajosa para poder manejarla (habrá que formar bolitas) la dejamos en la nevera unos 15-20 minutos o hasta que veamos que ha adquirido la consistencia deseada.

 

Con la mano o con la ayuda de una cucharita, formamos bolitas de masa de unos 2,5 cm. y las vamos colocando sobre la bandeja de horno dejando un espacio de unos 5 cm. entre bolita y bolita. Hay que recordar que luego se expandirán y no queremos que se peguen unas a otras.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Una vez las tenemos colocadas en la bandeja de horno (de tener masa sobrante aconsejo volver a dejarla en la nevera hasta que terminemos el proceso de la primera remesa de galletas), utilizando un dedo o un instrumento de tamaño similar hacemos un hoyo en el centro de cada galleta. Ha de ser lo suficientemente profundo para que entre bien la mermelada y con cuidado de no rasgar el fondo de la masa (no queremos que se salga la mermelada por debajo por falta de masa).

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Con la ayuda de una cucharita o de una manga, rellenamos el hoyo con la mermelada de nuestra elección (sin trozos). En este caso utilicé mermelada de fresa y de naranja.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

 

Hay que tener mucho cuidado de no rellenar demasiado las galletas con la mermelada, pues ésta se saldrá por la bandeja de horno durante el horneado y no quedarán bonitas. Rellenaremos un poco a ojo, teniendo en cuenta este aspecto de rasgo ‘volcánico’ e introduciremos menos de ½ cucharadita de mermelada por hoyo.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Horneamos de 8-10 minutos, con mucho cuidado de que no se nos quemen. Han de dorarse levemente y hay que recordar que una vez fuera del horno, se irán endureciendo.

 

Pasado el tiempo de horneado las dejamos enfriar sobre una rejilla.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

¿El resultado? ¡Unas 30 galletitas con corazón de mermelada para disfrutar en cualquier momento del día! 

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

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Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco, así hemos bautizado esta locura de bizcocho. Tanto sus ingredientes como su preparación son poco usuales y hacen de esta singular receta todo un acierto si lo que se busca es sorprender.

 

Es un bizcocho facilísimo de preparar, ideal para hacer con niños, pues disfrutarán mucho con los pasos de su preparación… ¡especialmente cuando haya que meter los dedos en la mezcla!

 

Tiene dos particularidades a destacar. La primera siendo que a la hora de elaborar este delicioso bizcocho de chocolate, hemos de utilizar aceite, vinagre y sal. ¿Ensalada de chocolate? ¡Noooo, por favor! Creerme, el resultado es extraordinario, suene como suene el listado de ingredientes. La segunda particularidad es que la combinación de ingredientes secos con los líquidos, en lugar de hacerse en un bol, como viene siendo lo habitual, se lleva a cabo en el propio molde, con la ayuda de una espátula de silicona/ goma. ¿Intrigados? Echarle un vistazo a este sencillo y a la vez divertido paso a paso que os presento a continuación.

 

 

1.- Preparamos todos los ingredientes que vamos a necesitar y los dejamos ya medidos y listos para utilizar.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

2.- En un bol, ponemos la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato sódico y la sal.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

3.- Mezclamos el contenido del bol con una cuchara de madera hasta que queden bien integrados todos los ingredientes secos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

4.- En un molde cuadrado de 22.9 x 22.9 x 5.08 cm (sin engrasar) introducimos la mezcla de ingredientes secos. Con unos leves movimientos del molde de lado a lado hacemos que la mezcla se asienta de forma uniforme hasta que quede cubierto el fondo del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

5.- Hacemos 3 hoyos en la mezcla con los dedos, de unos 5 cm. de diámetro cada uno y que la profundidad permita ver el fondo del molde. Los hoyos han de estar espaciados entre sí. Como vamos a introducir líquido en los hoyos, nos tenemos que asegurar de que tengan cierta profundidad, por lo que no hay que aplanar la mezcla de alrededor una vez hechos los hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

6.- Distribuimos el aceite entre los hoyos (2 cucharadas por hoyo).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

7.- Distribuimos la cucharada de vinagre por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

8.- Distribuimos el extracto de vainilla por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

9.- Repartimos el agua FRÍA sobre todo el molde para que todo quede cubierto de agua (hoyos y demás mezcla).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

10.- Usando una espátula de silicona (para no rallar el molde) mezclamos todos los ingredientes. Utilizamos la espátula tanto para mezclar como para raspar el fondo y las esquinas del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

11.- Mezclamos todo bien hasta que tras mover la espátula por el fondo del molde todo quede bien mezclado y no se vean grumos (especial atención a las esquinas).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

12.- Horneamos a 180ºC durante 30-35 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

  

Con Chocolate y a lo Loco

 

13.- Dejamos que se enfríe en el molde antes de servir y luego… ¡a degustar!

 

Con Chocolate y a lo Loco 

El resultado es un bizcocho con un delicioso sabor a chocolate, compacto pero a la vez esponjoso en cada bocado. Es de esos bizcochos que aunque sea de chocolate, no empalaga debido a su extraordinaria ligereza. Un bocado te llevará a otro y a otro y a otro… Creo que podéis ver por dónde voy. ¡Simplemente te alegrará el momento! Y tu boca se llenará de “¡mmmmmms!”. Si os gusta el chocolate, no lo dudéis, es muy fácil de hacer, a la vez que entretenido… ¡y os encantará!

 

Con Chocolate y a lo Loco

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Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

 

Para mi primera entrada en la categoría de “Paso a Paso” (“Step by Step”) he querido traeros unos espectaculares Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Este post es más un “semi-paso a paso” que un “paso a paso” propiamente dicho. La parte interesante que he querido enseñaros de forma gráfica os ayudará a visualizar el procedimiento junto con su explicación (y es la parte del final, cuando la masa ya está en las cápsulas).

 

¿Qué decir de estos muffins para que os hagáis una idea de lo mucho que queréis prepararlos? Son una delicia para el paladar por su frescura y por su sabor. Os encantarán porque además de ricos, son esponjosos y ligeros. Perfectos para un buen desayuno o mismamente para merendar.

 

¿Empezamos? Vamos allá…

 

1.- Lo primero que hay que hacer es decidir qué tipo de muffins vamos a preparar, es decir, el tamaño. Podemos preparar unos 10 muffins de tamaño XL (gigantes) o unos 20 muffins de tamaño normal o incluso una combinación de tamaños si disponemos tanto de moldes normales como para muffins más grandes. En mi caso, me decanté por una combinación de ambos; de ahí que veáis distintos moldes en las fotos.

 

2.- Una vez decidido, preparamos las cápsulas en el molde y precalentamos el horno a 180ºC. No me cansaré de mencionar que es muy importante que conozcamos bien nuestro horno. Si se parece en algo al mío, no puedo precalentar al comienzo de la preparación de la receta pues alcanzaría una temperatura demasiado alta para cuando fuese a hornearlos (tengo un horno que va muy rápido). Si en cambio, tenemos un horno mejor calibrado, el comienzo de la preparación es el momento perfecto para precalentar.

 

3.- Cogemos un bol y batimos la mantequilla (a temperatura ambiente), el queso cremoso (Philadelphia o parecidos) y el azúcar con una batidora de varillas hasta obtener una consistencia cremosa.

 

4.- Añadimos los huevos y mezclamos bien.

 

5.- En otro bol, tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal.

 

6.- Integramos lo tamizado a la mezcla cremosa y volvemos a batir.

 

7.- Agregamos la leche y mezclamos de nuevo.

 

8.- Repartimos la masa en las cápsulas para muffins. Rellenamos a ¾ de la capacidad de la cápsula o una pizca menos.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

9.- Añadimos una cucharadita (si estamos haciendo muffins tamaño normal) o media cucharada sopera (si hacemos muffins gigantes) de la mermelada de fresa encima de la masa de cada cápsula. No pasa nada si tiene algún grumo o tropezón, pero es preferible que sea una mermelada fácil de manejar.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

Podemos añadir el sabor de mermelada que más nos guste o jugar con los sabores y en lugar de utilizar únicamente mermelada de fresa podemos poner de varios tipos, o incluir pepitas de chocolate con leche o chocolate blanco, etc. Depende de lo experimental que queramos ser en la cocina en el momento de prepararlos.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

Recomiendo las siguientes combinaciones: mermelada de fresa con pepitas de chocolate blanco… y mermelada de naranja con pepitas de chocolate con leche…

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

10.- A continuación, removemos la masa y la mermelada con un palillo hasta que se forme una especie de espiral de color (cuando ya queda integrada la mermelada en la masa). Tener cuidado al remover de no rasgar el fondo de la cápsula con el palillo y causar alguna grieta. Con unos pocos movimientos suaves del palillo bastará.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

11.- Espolvoreamos cada cápsula con un poco de azúcar granulado para que al salir del horno tenga un brillo bonito.

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

12.- Horneamos aproximadamente durante 30 minutos si se trata de muffins XL o 20 minutos si se trata de muffins de tamaño normal, vigilando bien el horno hacia el final del tiempo indicado.

 

13.- Una vez que vemos que han adquirido un bonito color dorado y una capa de aspecto crujiente por arriba (a los 25 minutos si hacemos los muffins gigantes y a los 15 minutos si hacemos los normales), podemos apagar el horno y dejarlos unos 5 minutitos. No conviene sacarlos rápidamente del horno pues la diferencia de temperatura puede ocasionar que se hundan ligeramente.

 

14.- Una vez fuera del horno, dejamos que se enfríen y espolvoreamos con un poquito de azúcar glass para decorar.

Como resultado tendréis unos deliciosos Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa de lo más esponjosos y cubiertos por una crujiente capa azucarada. ¡Ideales para tomar en cualquier ocasión!

 

Muffins de Queso Cremoso y Mermelada de Fresa 

¡Espero que os gusten!

 

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Galletitas de Azúcar con M&M’s

Hay momentos en los que por más que te lo propongas no puedes quitarte según qué ideas o imágenes de la cabeza. Me pasa a menudo que tengo todo listo para ponerme a trabajar o mismamente para escribir algún post por poner un ejemplo, y de pronto me imagino con una taza de café calentito y lo bien que escribiría si pudiese ir tomando sorbitos entre párrafo y párrafo, como si así todo fuese a salir mejor. Bueno, eso tiene solución, pues servirse un café lleva relativamente poco tiempo si se da el caso de que ya tienes hecho de la mañana.

 

Pero… ¿y si lo que no te puedes quitar de la cabeza es una gula atroz de hincarle el diente a algún dulce casero? Para tu desgracia, resulta que no tienes nada que te apetezca en la despensa y no sobró nada del último bizcocho que preparaste (no gracias a esa persona que se te adelantó y lo engulló primero, ¡socoorrooo!). Eres adulto, sabes controlarte y tu gula no es para tanto así que sabiendo que no hay nada que te pueda tentar en la cocina decides arrancar de nuevo con lo que te habías propuesto (seguir escribiendo un magnífico post, para seguir con el ejemplo). Pasa un minuto, pasan dos, pero no aparece nada en pantalla, piensas que te has quedado en blanco, ¡pero no! Únicamente piensas en lo mucho que desearías tener ese pequeño ‘algo’ de azúcar para acompañar ese triste café y que de pronto todo se llene de luz, color y mucha inspiración. ¿He dicho color? ¡Sí! ¿Dije inspiración? ¡Por supuesto!

 

 Galletas azúcar con M&M

 

Juntando las palabras “gula, azúcar, casero y color” y lo sumamos a “no dispongo apenas de tiempo pero es que lo necesiiiiito” aparece la receta perfecta. Unas galletitas de azúcar con un corazón de chocolate crujiente que viene dado por unos ricos M&M’S. En un abrir y cerrar de ojos y con una mínima preparación te puedes encontrar con un bonito plato de apetecibles galletitas que con toda seguridad no llegarán a mañana.

 

Son sencillísimas de hacer y no necesitan más de 10 minutos de horneado. Sólo necesitas un bol y una batidora. ¿A que pinta bien?

 

Galletas azúcar con M&M

 

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que adquiera una consistencia cremosa. Añadimos la yema de huevo, el extracto de almendra, la levadura y la sal y volvemos a batir. Sólo queda incorporar la harina y mezclar bien hasta que se forme la masa. Formamos bolitas de masa pequeñas, las colocamos sobre una bandeja y al horno 10 minutos a 180ºC. Es muy importante no dejar que se oscurezcan, se queman con mucha facilidad. Han de estar ligeramente doraditas. Al sacarlas del horno (seguirán algo blanditas), introducimos con suavidad un M&M en cada centro, con cuidado de no apretar demasiado pues esto causaría grietas o que se rompiesen. Dejamos que se enfríen por completo y ¡listo! Apenas hemos ensuciado la cocina ni manchado utensilios y tenemos toda una bandeja de provocadoras galletitas.

 

Ideales para saciar esa pequeña necesidad de azúcar, pero sin apenas empalagar, son bocaditos ligeros de esponjosa galleta con un rico toque de chocolate. A los más pequeños les encantará por su colorido y suave textura (y a los no tan pequeños también). 

 

Galletas azúcar con M&M 

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