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Meatloaf & Potato Cupcakes

¿Os imagináis las caras de vuestra familia o amigos el día que les decís que hay carne y patatas para comer y les sacáis una bandeja de preciosos cupcakes? Sorpresa, incredulidad y más de una sonrisa os llevaríais seguro.

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

Hace tiempo me encontré con una receta de Betty Crocker para preparar este plato, sin embargo, en lugar de utilizar su receta para pastel de carne decidí usar la mía de siempre (Mike’s Meatloafpor ser un gran favorito en mi casa. ¡Todo un acierto!

 

Aunque puedan parecer laboriosos de preparar, en realidad son bastante sencillos y apenas requieren tiempo en la cocina, unos 20 minutos de preparación y otros 15 minutos en el horno. ¿Os convenzo ya?

 

Lo primero que hay que hacer es preparar la masa básica del pastel de carne (ver Mike’s Meatloaf), esto nos llevará apenas 5-7 minutos. La parte más laboriosa consiste en picar media cebolla, para que os hagáis una idea de lo sencillo que es.

 

Una vez terminada de preparar la mezcla de carne, la dejamos en el bol y apartamos mientras preparamos las cápsulas en el molde para muffins / cupcakes.

 

Nota: Los moldes para muffins / cupcakes dan muchísimo juego, tanto para dulce como para salado.  Con lo que hay que tener cuidado cuando se prepara algún muffin /cupcake salado que por ejemplo, como en este caso, lleve carne, es en la elección de las cápsulas para forrar el molde. Como podéis ver he utilizado cápsulas de aluminio que contienen mejor cualquier aceite o grasa propia de la carne. De haber utilizado cápsulas normales se habrían empapado o transparentado, dándole un aspecto más bien feo a la creación culinaria.

 

Con las cápsulas ya en el molde, procedemos a rellenarlas con la carne. Pondremos de 2-3 cucharadas (tablespoons) de la carne en cada cápsula y presionaremos hacia abajo para que quede planita y se rellenen bien los huecos.

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

Por otro lado, preparamos el puré de patatas que más nos guste, siguiendo las instrucciones del paquete. Aconsejo que la consistencia ni sea demasiado líquida ni demasiado espesa, que simplemente sea tirando a cremosa para que luego sea más fácil y bonita su aplicación sobre la carne. Me suele gustar mucho, una vez retirada la leche del fuego y justo antes de integrar los copos de patata, añadir un poco de queso rallado (suelo utilizar parmesano y poquita cantidad para darle un toquecito de sabor). Luego queda añadir la mantequilla que indica el propio paquete y por último los copos de patata. Removemos bien y terminamos el puré de patata cuando hemos adquirido la consistencia deseada. Lo dejamos apartado hasta el final.

 

Ahora ya tenemos la carne preparada y en las cápsulas y el puré de patatas listo y esperando ser utilizado. Nos falta preparar la salsa que colocaremos entre la carne y el puré de patatas. De nuevo, es incluir todos los ingredientes para la salsa en un bol y mezclar. ¡Así de fácil! Pondremos unas 2 cucharaditas (teaspoons) de la salsa sobre cada cápsula rellena de carne (hasta que quede cubierta).  

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

Para terminar colocaremos pequeñas cantidades de puré de patatas sobre cada cápsula. Esto lo podemos hacer haciendo uso de una manga con boquilla ancha para darle la forma que nos guste o bien a cucharadas.

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

Horneamos los “Meatloaf and Potato Cupcakes” a 190ºC durante 12-15 minutos. El puré de patatas adquirirá un color dorado pero hemos de prestar especial atención a que no se nos queme. Ante la duda de si está hecha la carne o no, sacamos uno y separamos la carne con un cuchillo para comprobar su color. No aconsejo dejarlos más de 15 minutos en el horno para que no se nos sequen y la carne quede bien jugosa.

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

Una vez fuera del horno, espolvoreamos con un poco de perejil picado para decorar y los podemos servir con una rica ensalada verde y así tener una nutritiva y divertida comida en muy poco tiempo. Es un plato que gustará tanto a niños como a mayores, no solo por su rico sabor sino también por su gran originalidad. ¡Que los disfrutéis! 

 

Meatloaf & Potato Cupcakes

 

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Dip Cítrico de Cacahuete

En esta ocasión os traigo una receta un tanto diferente en cuanto a ‘dips’ se refiere. Se trata de un ‘dip’ para disfrutar con piezas de fruta fresca.

 

Dip Cítrico de Cacahuete

 

El ingrediente principal es la crema de cacahuete. Podrías pensar entonces que se trata de una mezcla muy pesada o empalagosa, pero créeme, no lo es en absoluto. Quizá es porque utilizamos poquita cantidad de crema de cacahuete, quizá porque la que utilizamos es sin trocitos y eso la hace bastante más ligera, pero sin duda, se debe a ambas cosas además de que luego la mezclamos con yogur natural y añadimos zumo. El resultado final es una suave crema, perfecta para ‘dipear’, con un agradable sabor a cacahuete y un sutil toque a cítrico que viene dado por el zumo de naranja y el zumo de limón.

 

Dip Cítrico de Cacahuete

 

Si te gusta el sabor a cacahuete y te gusta probar sabores diferentes, recomiendo que lo pruebes, el resultado te sorprenderá. Es la receta perfecta para quien quiera experimentar un poco en la cocina o para el amante del sabor a cacahuete.

 

Así mismo, es otra manera de sorprender a tus familiares y amigos con un picoteo más exótico y los más pequeños se entretendrán tomando fruta de una manera diferente y bien rica.

 

Dip Cítrico de Cacahuete

 

Para preparar el dip necesitamos pocos ingredientes y únicamente mancharemos un bol y una cuchara. Es una receta fácil, rápida y muy limpia en su elaboración. ¿¡Qué más se puede pedir!? 

 

Dip Cítrico de Cacahuete

 

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Tzatziki

El Tzatziki está hecho de yogur, pepino, ajo, hierbas y especias. Es una salsa tradicional en países como Grecia, Chipre, Turquía e Iraq. Se sirve fría como acompañante (ideal para carnes y pescados a la parrilla, barbacoas, etc.) y también se puede tomar como aperitivo o incluso como “dip” (salsa para ‘dipear’) acompañado por verduritas crudas o un rico pan de pita.  

 

Tzatziki

 

El Tzatziki se presta a varias modificaciones según el lugar y quién lo prepare. Hay quien le añade un poco de limón, pimienta blanca, aceite de oliva o eneldo. El pepino se puede preparar en láminas, rallado o cortado en dados pequeñitos. Va todo en cuestión del gusto.

 

Tzatziki

 

Hoy os enseño cómo la solemos preparar en mi casa desde hace años. Mi forma preferida de tomar Tzatziki es, sin lugar a dudas, a modo de una ensalada ligera y bien sabrosa. Se trata de una receta muy sencilla, sana y refrescante, pues lo importante es tomarla bien fresquita.

 

Tzatziki

 

Lo primero que hay que hacer es preparar los pepinos. Hay que pelarlos, cortarlos en tiras para luego quitarles las semillas y trocearlos a modo de daditos. Una vez hecho esto, los colocamos en un colador para que se escurran bien y les añadimos un poco de sal por encima. Los dejamos en el colador con la sal alrededor de media hora.  IMPORTANTE: el quitarle las semillas y el salar los pepinos hará que se potencie más el sabor del pepino y estaremos retirando un exceso de agua (de ahí la sal) que haría que nuestra salsa/ensalada resultase demasiado aguada.

 

Mientras dejamos los pepinos escurriendo podemos seguir con el resto de la receta.

 

En un bol, añadimos el ajo machacado (IMPORTANTE: no pasarse con la cantidad de ajo pues nos saldrá una ensalada demasiado fuerte) y unas dos o tres cucharadas de yogur (si agitamos ligeramente el yogur antes de abrirlo será más fácil que salga). Suelo utilizar yogur natural aunque podemos utilizar yogur griego. Removemos un poco y añadimos el resto del yogur. Volvemos a mezclar todo bien y añadimos sal y pimienta al gusto. Finalmente integramos la menta fresca finamente picada (se podría utilizar menta seca, pero el resultado no es, ni mucho menos, el mismo) y mezclamos todo bien.

 

Transcurrida la media hora, volvemos con los pepinos. Los escurrimos bien y los pasamos del colador a papel de cocina absorbente donde los secamos con la ayuda de más papel absorbente por encima.

 

Una vez secos, los añadimos a la mezcla de yogur y removemos bien hasta que todo quede bien integrado.

 

Colocamos la ensalada en la nevera al menos una horita antes de servirla para que esté bien fría y vaya cogiendo más sabor.

 

Antes de servir, le añadimos unas hojitas de menta fresca por encima para decorar y…

 

Tzatziki

 

¡Ya podemos disfrutar de una deliciosa ensalada griega de yogur y pepino al más puro estilo mediterráneo!

 

Tzatziki

 

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Spaghettichetas

Desde que vi la idea de las salchichas pinchadas en spaghetti por internet, he estado deseando encontrar el momento para prepararlas también en casa. ¿A quién se le ocurriría algo así? Es de lo más creativo y sin duda llama la atención.

 

Spaghettichetas 

En este caso quería ver qué más podría pinchar con el spaghetti además de la salchicha ya que no veía ejemplos de nada más. Por lo que al abrir la nevera y ver que tenía un buen pimiento verde de lo más colorido, decidí intentarlo. ¡Serían salchicha y pimiento verde pinchados en spaghetti! Spaghetti al estilo brocheta le dije a mi marido, y con la nena en brazos, me respondió: ‘¡Spaghettichetas!’ En ese momento, nuestra pequeña se puso a reir y quedó bautizado el experimento casero como ‘Spaghettichetas’.

 

Spaghettichetas 

No voy a poner una receta en concreto, pues las propias imágenes explican a la perfección el procedimiento a seguir. Es de lo más fácil. Eso sí, no es algo a preparar si únicamente se dispone de 10 minutos para elaborar algo que poner sobre la mesa. Hay que tener un poco de paciencia pues es ir pinchando con spaghetti lo que queramos incluir en la ‘Spaghetticheta’.

 

Me resultó de lo más original y divertido, especialmente si se busca sorprender a alguien. Imaginaros que un día cualquiera os viene gente a comer y al preguntarte qué hay en el menú, les respondes con “un buen plato de spaghetti”. ¿A quién no le gusta el spaghetti? Y al sacar el plato se encuentran con los spaghetti más originales que hayan visto. ¡Mínimo les sacas una sonrisa, y eso ya hace que la preparación haya merecido la pena!

 

Spaghettichetas 

Por otro lado, es un plato divertidísimo de preparar con peques. Nuestros pequeños pinches se pueden encargar de atravesar la salchicha con el spaghetti (que la salchicha es blandita), mientras que los más grandes nos podemos encargar de pinchar el pimiento (que al ser más duro, cuesta un poquito más y se puede romper algún que otro spaghetti, vamos, que alguno se nos va a romper seguro durante el proceso). Aún así no es trabajoso pinchar el pimiento, solo requiere ir más despacio que con la salchicha, eso es todo. Ambos ingredientes se prestan bien a ser atravesados.

 

¿Qué hay que hacer? Pues es muy sencillo…

 

Seleccionamos la cantidad de spaghetti que queremos utilizar y lo apartamos.

 

Escogemos las salchichas, procurando que no sean de las minis, sino un tamaño normal o más grande. De nuevo, la cantidad es al gusto. Cortamos en trozos de 1’5 cm de grosor.

 

Cogemos un pimiento verde, lo abrimos, lo pasamos bajo el grifo para limpiarlo bien y retiramos las semillas, de haberlas. Cortamos el pimiento en tiras y luego en trozos de 1 cm – 1,5 cm de ancho.

 

Con todo esto preparado, vamos cogiendo spaghetti, de uno en uno o varios a la vez (según nuestra destreza, jajajajaja) y cogemos un tozo de salchicha. Atravesamos la salchicha con el spaghetti(s). No utilizaremos demasiados spaghetti por trozo (recomiendo unos 4 spaghetti por trozo de salchicha) y procuraremos que estén lo más lejos del borde para que no se rompa la salchicha al hervir y hacerse la pasta. En mi caso, y por ser la primera vez que los preparaba, únicamente atravesé un trocito de salchicha en cada puñado de spaghetti (pero se pueden poner más trozos de salchicha por cada 3-4 spaghetti).

 

Spaghettichetas

Cuando tengamos la cantidad deseada de Spaghettichetas con salchicha, repetimos el mismo proceso con los trozos de pimiento verde, simplemente es ir con un poco más de cuidado ya que es un poco más duro de atravesar que la salchicha.

 

Spaghettichetas 

Si se quieren combinar, cogemos un trozo de salchicha, otro de pimiento verde y de 3-5 spaghetti y tendremos unas Spaghettichetas mixtas.

 

Spaghettichetas 

A continuación, ponemos a hervir el agua con un chorrito de aceite y un poco de sal y una vez hirviendo, agregamos los spaghetti, durante el tiempo indicado en el paquete (los sacamos cuando estén al dente). Escurrimos y los pasamos a un plato o bandeja para servir.

 

Spaghettichetas

Spaghettichetas

Spaghettichetas 

Les podemos poner un poco de mantequilla, queso Parmesano rallado, sal y pimienta y ¡listo para tomar!

 

Spaghettichetas

Spaghettichetas 

Para otra vez que los prepare, igual me atreveré con otra verdura, como la cebolla, pimiento de otra variedad y color, incluso con maíz. También podemos servirlos con la salsa que más nos guste, desde una rica Salsa Bolognesa, a una suave salsa de champiñones o una de cuatro quesos. ¡Sólo de pensar en el juego que da, me está apeteciendo prepararlos de nuevo!

 

Spaghettichetas 

Y hasta aquí el post de hoy, ¡unas divertidas Spaghettichetas para el disfrute de todos y que seguro que suscitarán algún comentario por su gran originalidad y entretenimiento! 

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Todos en un momento u otro hemos necesitado alguna receta sencilla y rápida, que tanto pueda dar de comer a dos personas como a un ejército, y que en ocasiones solo requiera que abramos el congelador y calentemos. Hay pocas cosas tan socorridas como una buena salsa de tomate, y en este caso hablo de la archiconocida Salsa Bolognesa.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Una salsa compuesta por tomate, carne picada, cebolla, ajitos y hierbas italianas en su esencia más básica. Lo que la hace perfecta, además de su increíble sabor, es que permite muchas variaciones. Que te apetece añadirle alguna verdurita más y salirte de la receta base… ¡perfecto! Que además del orégano o la albahaca, te gustaría darle un toque especial y añadirle un poco de nuez moscada… ¡perfecto! Que el toque de vino tinto te pareció tan interesante que decidiste probar con un poco de vino blanco esta vez por experimentar… ¡perfecto! Es una salsa que se presta para prácticamente todos los gustos y no conozco hogar que no tenga su propia versión de esta clásica salsa que no puede faltar en tu mesa, ya sea acompañando una buena ración de spaghetti  o dentro de unos sabrosos cannelloni o de una rica lasagna.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Hoy os traigo cómo preparar un buen plato de Spaghetti Bolognesa. Al tratarse de una salsa idónea para congelar y tener en reserva para un apuro, las cantidades son para unos 700gr de carne picada, por lo que fácilmente comen cuatro personas, dependiendo del apetito, y aun así sobrará para poder congelar.

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa

 

Buscamos una olla grande y honda y en un poco de aceite caliente freímos la cebollita y el ajito hasta que estén dorados, para luego añadir la carne picada y un poco de sal y pimienta; y removemos hasta que la carne esté hecha.

 

A continuación añadimos el tomate triturado, el tomate frito y el azúcar.

 

Removemos de nuevo y añadimos las hierbas de nuestra elección además de volver a salpimentar.

 

Bajamos el fuego y lo dejamos unos diez minutos removiendo de vez en cuando.

 

Es el momento perfecto para preparar los spaghetti. En otra cacerola introducimos la pasta en abundante agua con sal y esperamos el tiempo indicado en el paquete. Cuando la pasta esté al dente, la retiramos del fuego, la escurrimos y la pasamos a platos o a una fuente para servir.

 

Tras comprobar que nuestra salsa satisface nuestro gusto en cuanto a hierbas, cantidad de salpimentado y que el olor de nuestra cocina no hace otra cosa más que recordarnos a la cocina de ‘la mamma’ en la bella Italia, cubrimos nuestro plato con una generosa cantidad de salsa Bolognesa , añadimos el queso parmesano y ¡a mangiare!

 

Spaghetti con Salsa Bolognesa 

La receta que aquí veis es una Bolognesa básica pero ¡no por ello menos deliciosa! Más adelante subiré una Bolognesa más ‘sofisticada’ (básicamente que requiere más tiempo de preparación). Si lo que ahora buscáis es una salsa más elaborada o simplemente modificar ésta (y preferís no esperar) os sugiero añadir zanahoria, tomates naturales, pimiento, así como un poco de vino tinto. ¡Exquisito!

 

Recordar que la base de una buena salsa de tomate son sus hierbas. El orégano, la albahaca, el tomillo… le darán un agradable sabor a vuestro plato y no pueden faltar, al igual que el queso parmesano rallado (si es fresco mejor que mejor).

 

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