Tostadas en Octubre
Cocina Internacional y Repostería Casera

Posts Tagged rápido

Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe

Os presento una receta de lo más bonita, vistosa y veraniega. Se trata de una suculenta “Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe”. La sabrosísima ensalada de pasta combinada con la dulzura del melón Cantaloupe es simplemente inmejorable.

 

Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe

 

Es de lo más sencillo de preparar, muy rápido de montar en el plato y no tarda nada en desaparecer. Una de esas recetas que apetece en verano por su gran frescura y es ideal para sorprender a tus familiares o invitados precisamente por su bonita presentación.

 

¿Qué necesitamos para servir este plato tan colorido y a la vez tan apetecible? Una lata de Completa Ensaladas Italiana ISABEL, un melón Cantaloupe, un poco de zanahoria rallada y unas hojas de lechuga Iceberg para decorar.

 

Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe

 

La colorida Completa Ensaladas Italiana ISABEL y el espectacular color naranja del melón harán que te de pena darle un bocado. Sin embargo, tras probarlo, ¡quedaréis encantados! Una cucharada de la dulce combinación de la ensalada y el suave melón os llenará de frescura y sabor.

 

La Completa Ensaladas Italiana ISABEL es sabrosísima y viene totalmente lista para añadir a la lechuga (en este caso al melón) y comer y consiste en una buena ración de pasta, sabrosas hortalizas variadas y aceite de oliva. ¡Realmente exquisita!

 

Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe

 

¡Una manera divertida, colorida y elegante de tomarte una deliciosa ensalada que, a su vez, es sanísima! No os lo penséis dos veces, ir a por unas latas de Completa Ensaladas Italiana ISABEL y un rico melón y tendréis en cuestión de minutos un plato veraniego, fresco y digno de un Marajá. 

 

Ensalada Italiana con Melón Cantaloupe

 

[yumprint-recipe id=’26’]

Paté de Mejillones en Escabeche

Paté de Mejillones en Escabeche

 

Desde siempre mi aperitivo en conserva preferido ha sido los mejillones en escabeche. Quizá porque siempre me transportan en el tiempo a aquellos veranos en que nos reuníamos la familia alrededor de la piscina y mi padre bajaba unos aperitivos de escándalo. Era verle salir a la terraza cargado con una bandeja e ir bajando las escaleras hacia la piscina donde le esperábamos todos y ya estar salivando pensando en que el día no podría mejorar. ¡Familia, sol, piscina y un rico aperitivo! Una cerveza para mi padre, un vinito fresco para mi madre, y refrescos para los cuatro hermanos que somos. Un poco de queso, jamoncito, aceitunas, patatitas fritas, unos berberechos con limón, un poco de fuet y mis deseados mejillones en escabeche. ¡La vida no podía mejorar!

 

Paté de Mejillones en Escabeche 

 Es curioso como algunos recuerdos ni el paso del tiempo los perturba. De lo que más recuerdo era oler la lata de cerveza una y otra vez; me fascinaba el olor a la vez que no soportaba la idea de probarla y a la vez siempre procurar que los mejillones en escabeche estuviesen totalmente a mi alcance. ¡Recuerdos de unos momentos muy preciados en que todos vivíamos en casa y hacíamos vida en familia alrededor de la piscina, con gritos de fondo cuando algún hermano se lanzaba al agua, o el aprovechar que estaban todos en el agua para salir a por ese último mejillón o dos y… ¡comérmelo sin remordimiento alguno! De verdad os lo digo, un par de latas de mejillones en escabeche no faltan jamás en mi despensa desde entonces. Son un placer indescriptible para mí. ¿Qué cosas no?

 

Siéndole fiel a mi pasión por los mejillones en escabeche, recurrí a una receta que solía hacer mi padre, que a su vez se la pasó mi tío, y que marcó un antes y un después en cuanto a un paté ideal para untar en verano. El gran sabor y suave textura de los Mejillones en Escabeche ISABEL los hacen ideales para esta receta. ¡Es imposible que te gusten los mejillones en escabeche y no encuentres en esté paté una verdadera delicia de lo más adictiva!

 

¡Es una receta sencillísima! Requiere de tres ingredientes: Mejillones en Escabeche ISABEL, Atún en Aceite de Oliva ISABEL, y quesitos en porciones. 

 

Paté de Mejillones en Escabeche

 

Nuestra generación ha crecido con los productos y conservas ISABEL y tarareando su conocida canción ‘¡Qué bien! ¡Hoy comemos con ISABEL!’, por lo que estoy encantada de poder compartir con vosotros uno de mis aperitivos preferidos realizado con sus productos.

 

Paté de Mejillones en Escabeche

  

En un bol, vertemos una lata de mejillones y casi todo el escabeche. A continuación añadimos una lata de atún, previamente escurrido y los dos o tres quesitos en porciones partidos a mano en varios trozos. Lo pasamos todo por la batidora eléctrica (con el ‘minipimer’ por ejemplo) y cuando vemos que ha adquirido una consistencia homogénea lo pasamos a un cuenquito, lo cubrimos y lo dejamos enfriar en la nevera.

 

Preparamos nuestro aperitivo, nuestro refresco o cervecita y una buena cantidad de galletitas saladas o tostas y una vez frío, lo removemos con una cuchara y… ¡a untar se ha dicho!

 

Paté de Mejillones en Escabeche

 

En cuestión de minutos tenemos un aperitivo sabrosísimo con que deleitar a nuestra familia o invitados. De consistencia casi cremosa, perfecta para untar, con un sabor intenso a mejillones en escabeche y atún. ¿Qué más podemos pedir para un perfecto aperitivo de verano?

 

¡Qué bien! ¡Hoy comemos con Isabel!

 

Paté de Mejillones en Escabeche

Paté de Mejillones en Escabeche

[yumprint-recipe id=’23’]

Spaghettichetas

Desde que vi la idea de las salchichas pinchadas en spaghetti por internet, he estado deseando encontrar el momento para prepararlas también en casa. ¿A quién se le ocurriría algo así? Es de lo más creativo y sin duda llama la atención.

 

Spaghettichetas 

En este caso quería ver qué más podría pinchar con el spaghetti además de la salchicha ya que no veía ejemplos de nada más. Por lo que al abrir la nevera y ver que tenía un buen pimiento verde de lo más colorido, decidí intentarlo. ¡Serían salchicha y pimiento verde pinchados en spaghetti! Spaghetti al estilo brocheta le dije a mi marido, y con la nena en brazos, me respondió: ‘¡Spaghettichetas!’ En ese momento, nuestra pequeña se puso a reir y quedó bautizado el experimento casero como ‘Spaghettichetas’.

 

Spaghettichetas 

No voy a poner una receta en concreto, pues las propias imágenes explican a la perfección el procedimiento a seguir. Es de lo más fácil. Eso sí, no es algo a preparar si únicamente se dispone de 10 minutos para elaborar algo que poner sobre la mesa. Hay que tener un poco de paciencia pues es ir pinchando con spaghetti lo que queramos incluir en la ‘Spaghetticheta’.

 

Me resultó de lo más original y divertido, especialmente si se busca sorprender a alguien. Imaginaros que un día cualquiera os viene gente a comer y al preguntarte qué hay en el menú, les respondes con “un buen plato de spaghetti”. ¿A quién no le gusta el spaghetti? Y al sacar el plato se encuentran con los spaghetti más originales que hayan visto. ¡Mínimo les sacas una sonrisa, y eso ya hace que la preparación haya merecido la pena!

 

Spaghettichetas 

Por otro lado, es un plato divertidísimo de preparar con peques. Nuestros pequeños pinches se pueden encargar de atravesar la salchicha con el spaghetti (que la salchicha es blandita), mientras que los más grandes nos podemos encargar de pinchar el pimiento (que al ser más duro, cuesta un poquito más y se puede romper algún que otro spaghetti, vamos, que alguno se nos va a romper seguro durante el proceso). Aún así no es trabajoso pinchar el pimiento, solo requiere ir más despacio que con la salchicha, eso es todo. Ambos ingredientes se prestan bien a ser atravesados.

 

¿Qué hay que hacer? Pues es muy sencillo…

 

Seleccionamos la cantidad de spaghetti que queremos utilizar y lo apartamos.

 

Escogemos las salchichas, procurando que no sean de las minis, sino un tamaño normal o más grande. De nuevo, la cantidad es al gusto. Cortamos en trozos de 1’5 cm de grosor.

 

Cogemos un pimiento verde, lo abrimos, lo pasamos bajo el grifo para limpiarlo bien y retiramos las semillas, de haberlas. Cortamos el pimiento en tiras y luego en trozos de 1 cm – 1,5 cm de ancho.

 

Con todo esto preparado, vamos cogiendo spaghetti, de uno en uno o varios a la vez (según nuestra destreza, jajajajaja) y cogemos un tozo de salchicha. Atravesamos la salchicha con el spaghetti(s). No utilizaremos demasiados spaghetti por trozo (recomiendo unos 4 spaghetti por trozo de salchicha) y procuraremos que estén lo más lejos del borde para que no se rompa la salchicha al hervir y hacerse la pasta. En mi caso, y por ser la primera vez que los preparaba, únicamente atravesé un trocito de salchicha en cada puñado de spaghetti (pero se pueden poner más trozos de salchicha por cada 3-4 spaghetti).

 

Spaghettichetas

Cuando tengamos la cantidad deseada de Spaghettichetas con salchicha, repetimos el mismo proceso con los trozos de pimiento verde, simplemente es ir con un poco más de cuidado ya que es un poco más duro de atravesar que la salchicha.

 

Spaghettichetas 

Si se quieren combinar, cogemos un trozo de salchicha, otro de pimiento verde y de 3-5 spaghetti y tendremos unas Spaghettichetas mixtas.

 

Spaghettichetas 

A continuación, ponemos a hervir el agua con un chorrito de aceite y un poco de sal y una vez hirviendo, agregamos los spaghetti, durante el tiempo indicado en el paquete (los sacamos cuando estén al dente). Escurrimos y los pasamos a un plato o bandeja para servir.

 

Spaghettichetas

Spaghettichetas

Spaghettichetas 

Les podemos poner un poco de mantequilla, queso Parmesano rallado, sal y pimienta y ¡listo para tomar!

 

Spaghettichetas

Spaghettichetas 

Para otra vez que los prepare, igual me atreveré con otra verdura, como la cebolla, pimiento de otra variedad y color, incluso con maíz. También podemos servirlos con la salsa que más nos guste, desde una rica Salsa Bolognesa, a una suave salsa de champiñones o una de cuatro quesos. ¡Sólo de pensar en el juego que da, me está apeteciendo prepararlos de nuevo!

 

Spaghettichetas 

Y hasta aquí el post de hoy, ¡unas divertidas Spaghettichetas para el disfrute de todos y que seguro que suscitarán algún comentario por su gran originalidad y entretenimiento! 

 

Spaghetti Frío al Atún y Limón

¡Ya llegó el verano! Temporada de ricas ensaladas, suaves cremas templadas, fruta fresca y nutritivos batidos. Y para hacerle honor a este cambio de estación, hoy traemos una sencilla y refrescante receta de Spaghetti Frío al Atún y Limón.

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón 

Un plato ideal para el verano, con un toque cítrico a limón y de lo más apetecible con la llegada del calor. Es facilísimo de preparar, muy rápido y todos los ingredientes son habituales en nuestra despensa.

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón 

Perfecto para cuando no se tiene tiempo para un plato más elaborado y se busca algo que agrade a todos los paladares en cuestión de minutos. ¿A quién no le gusta un buen plato de spaghetti? Y si encima es un plato fresquito, alimonado y lleva atún… ¡mejor que mejor!

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón

 

Es estupendo para la temporada de picnics, pues no necesita calentarse. Lo metemos de la nevera a un tupper, ¡y de ahí al campo, la montaña o la playa! Muy socorrido ya que podemos hacer para dos personas o bien para muchos en la misma cantidad de tiempo, al igual que podemos jugar con la intensidad del limón según nuestro gusto.

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón 

Imaginar un momento en el que teníais tanta sed que únicamente podíais centraros en darle unos buenos sorbos a un frío refresco y luego en esa sensación tan apacible tras dar los primeros sorbos y satisfacer esa sed… Lo mismo ocurre con la receta que os traigo pero en lugar de sorbos son bocados refrescantes de pasta fría con limón que conjuga perfectamente con el atún para daros un bocado único de frescura que emana a verano por todas partes.

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón 

¡Espero que la disfrutéis!

 

Spaghetti Frío con Atún y Limón

[yumprint-recipe id=’17’]

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

Todos conocemos de vista, por no decir que en algún momento u otro de nuestras vidas, hemos probado las conocidas ‘pastitas de té’. Ese surtido de galletas de mantequilla que vienen en formas diferentes, algunas con azúcar por encima, otras con chocolate, y luego están aquellas que nos llaman la atención por su colorido centro de mermelada.

 

No sé vosotros, pero es llegar a la reunión social del tipo que sea, acercarte a la zona de comida, a la bandeja de galletas en concreto y únicamente quedar las galletitas que pobre de ellas, nadie quiere por su ‘aburrido’ aspecto. Las de chocolate suelen ser las primeras en desaparecer, pero qué decir de esas bonitas galletas con forma circular y su llamativo centro rojo de mermelada de fresa, ¡tampoco quedan!

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Gracias a esta receta eso ya no será un problema, pues podremos tener todas las que queramos en muy poco tiempo. Fáciles de preparar y rápidas en hacerse una vez en el horno. Podemos rellenarlas con la mermelada que más nos guste y tener un surtido variado de colores y sabores. Nunca más nos quedaremos sin estas galletas, y con la cantidad que salen de esta receta, ¡incluso podremos repartir alguna entre nuestros amigos si nos sentimos generosos!

 

Empezamos por precalentar el horno y preparar la bandeja de galletas o el tapete de silicona que vayamos a utilizar. A continuación reunimos todos los ingredientes para tenerlos a mano en cuanto los necesitemos.

 

En un bol, batimos la mantequilla, el azúcar blanco y el huevo. Podemos utilizar dos yemas o un huevo entero. Esta vez las preparé con un huevo.

 

Añadimos el extracto de vainilla, la sal y mezclamos todo bien.

 

Vamos integrando la harina de forma gradual hasta que se forme una masa de aspecto blandito y quede todo bien mezclado.

 

Si vemos que la masa queda demasiado blanda o pegajosa para poder manejarla (habrá que formar bolitas) la dejamos en la nevera unos 15-20 minutos o hasta que veamos que ha adquirido la consistencia deseada.

 

Con la mano o con la ayuda de una cucharita, formamos bolitas de masa de unos 2,5 cm. y las vamos colocando sobre la bandeja de horno dejando un espacio de unos 5 cm. entre bolita y bolita. Hay que recordar que luego se expandirán y no queremos que se peguen unas a otras.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Una vez las tenemos colocadas en la bandeja de horno (de tener masa sobrante aconsejo volver a dejarla en la nevera hasta que terminemos el proceso de la primera remesa de galletas), utilizando un dedo o un instrumento de tamaño similar hacemos un hoyo en el centro de cada galleta. Ha de ser lo suficientemente profundo para que entre bien la mermelada y con cuidado de no rasgar el fondo de la masa (no queremos que se salga la mermelada por debajo por falta de masa).

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Con la ayuda de una cucharita o de una manga, rellenamos el hoyo con la mermelada de nuestra elección (sin trozos). En este caso utilicé mermelada de fresa y de naranja.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

 

Hay que tener mucho cuidado de no rellenar demasiado las galletas con la mermelada, pues ésta se saldrá por la bandeja de horno durante el horneado y no quedarán bonitas. Rellenaremos un poco a ojo, teniendo en cuenta este aspecto de rasgo ‘volcánico’ e introduciremos menos de ½ cucharadita de mermelada por hoyo.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

Horneamos de 8-10 minutos, con mucho cuidado de que no se nos quemen. Han de dorarse levemente y hay que recordar que una vez fuera del horno, se irán endureciendo.

 

Pasado el tiempo de horneado las dejamos enfriar sobre una rejilla.

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

¿El resultado? ¡Unas 30 galletitas con corazón de mermelada para disfrutar en cualquier momento del día! 

 

Galletitas Caseras con Corazón de Mermelada 

[yumprint-recipe id=’15’]

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco, así hemos bautizado esta locura de bizcocho. Tanto sus ingredientes como su preparación son poco usuales y hacen de esta singular receta todo un acierto si lo que se busca es sorprender.

 

Es un bizcocho facilísimo de preparar, ideal para hacer con niños, pues disfrutarán mucho con los pasos de su preparación… ¡especialmente cuando haya que meter los dedos en la mezcla!

 

Tiene dos particularidades a destacar. La primera siendo que a la hora de elaborar este delicioso bizcocho de chocolate, hemos de utilizar aceite, vinagre y sal. ¿Ensalada de chocolate? ¡Noooo, por favor! Creerme, el resultado es extraordinario, suene como suene el listado de ingredientes. La segunda particularidad es que la combinación de ingredientes secos con los líquidos, en lugar de hacerse en un bol, como viene siendo lo habitual, se lleva a cabo en el propio molde, con la ayuda de una espátula de silicona/ goma. ¿Intrigados? Echarle un vistazo a este sencillo y a la vez divertido paso a paso que os presento a continuación.

 

 

1.- Preparamos todos los ingredientes que vamos a necesitar y los dejamos ya medidos y listos para utilizar.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

2.- En un bol, ponemos la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato sódico y la sal.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

3.- Mezclamos el contenido del bol con una cuchara de madera hasta que queden bien integrados todos los ingredientes secos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

4.- En un molde cuadrado de 22.9 x 22.9 x 5.08 cm (sin engrasar) introducimos la mezcla de ingredientes secos. Con unos leves movimientos del molde de lado a lado hacemos que la mezcla se asienta de forma uniforme hasta que quede cubierto el fondo del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

5.- Hacemos 3 hoyos en la mezcla con los dedos, de unos 5 cm. de diámetro cada uno y que la profundidad permita ver el fondo del molde. Los hoyos han de estar espaciados entre sí. Como vamos a introducir líquido en los hoyos, nos tenemos que asegurar de que tengan cierta profundidad, por lo que no hay que aplanar la mezcla de alrededor una vez hechos los hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

6.- Distribuimos el aceite entre los hoyos (2 cucharadas por hoyo).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

7.- Distribuimos la cucharada de vinagre por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

8.- Distribuimos el extracto de vainilla por partes iguales entre los 3 hoyos.

 

Con Chocolate y a lo Loco 

9.- Repartimos el agua FRÍA sobre todo el molde para que todo quede cubierto de agua (hoyos y demás mezcla).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

10.- Usando una espátula de silicona (para no rallar el molde) mezclamos todos los ingredientes. Utilizamos la espátula tanto para mezclar como para raspar el fondo y las esquinas del molde.

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco 

11.- Mezclamos todo bien hasta que tras mover la espátula por el fondo del molde todo quede bien mezclado y no se vean grumos (especial atención a las esquinas).

 

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

Con Chocolate y a lo Loco

 

12.- Horneamos a 180ºC durante 30-35 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

  

Con Chocolate y a lo Loco

 

13.- Dejamos que se enfríe en el molde antes de servir y luego… ¡a degustar!

 

Con Chocolate y a lo Loco 

El resultado es un bizcocho con un delicioso sabor a chocolate, compacto pero a la vez esponjoso en cada bocado. Es de esos bizcochos que aunque sea de chocolate, no empalaga debido a su extraordinaria ligereza. Un bocado te llevará a otro y a otro y a otro… Creo que podéis ver por dónde voy. ¡Simplemente te alegrará el momento! Y tu boca se llenará de “¡mmmmmms!”. Si os gusta el chocolate, no lo dudéis, es muy fácil de hacer, a la vez que entretenido… ¡y os encantará!

 

Con Chocolate y a lo Loco

[yumprint-recipe id=’14’]

 

Brown Sugar Vanilla Cookies

Desde siempre me han encantado los “Sugar Cookies” (Galletas de Azúcar) de toda la vida. Quizá se deba a que se pueden tomar en cualquier momento, por la facilidad de su ingesta o simplemente por su delicioso sabor y esa textura tan suave que las caracteriza.  Sea como sea, es una receta que nunca falla.

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

A la hora de elaborar estas galletas, me basé en mi receta para las Galletitas de Azúcar con M&M’s. La preparación es prácticamente la misma, únicamente varían algunos ingredientes y el paso del final.

 

Por lo tanto, os traigo una versión ligeramente modificada de lo que serían los tradicionales “Sugar Cookies”. En este caso, por mi gran afición al azúcar moreno, decidí darle protagonismo en esta receta en lugar de utilizar azúcar blanco. Una vez hechas, la diferencia se nota al instante, no sólo porque su color es un tanto más oscuro sino porque la galleta adquiere una fina capa crujiente y un sabor más intenso (gracias a la melaza). Si a esto le añadimos que también vamos a utilizar extracto de vainilla… ¡la combinación es inmejorable!

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

Galletitas de azúcar moreno y vainilla. Rápidas. Sencillas. Sólo necesitas un bol, una batidora y 20 minutos: 10 de preparación y 10 de horneado. ¿Os podría presentar algo más sencillo?

 

Brown Sugar Vanilla Cookies 

El resultado son unas galletitas con una suave textura, ligeramente crujientes por fuera y blanditas por dentro y con mucho, mucho sabor. La verdad que son estupendas, especialmente cuando tienes poco tiempo pero necesitas tener algo a mano. Eso sí, ¡cuidado con esa mano que son altamente adictivas! 

 

Brown Sugar Vanilla Cookies

 

[yumprint-recipe id=’13’]

 

Meatza Pie

¿Qué sucede si juntas un pastel (“pie” en inglés, pronunciado ‘pai’) de carne (“meat” en inglés, pronunciado ‘mit’) con una pizza? ¡Pues un “Meatza Pie” o también conocido como “Meat-za Pie”! Parece un chiste malo, ¡pero de malo no tiene nada! Obtenemos algo de aspecto muy parecido a una pizza pero sin la masa de pan. En este caso, nuestra ‘masa’ sería la base de carne picada y por encima, al igual que con una pizza, le podemos poner los ingredientes que queramos.

 

Meatza Pie 

A los niños les encanta. Además de por su sabor, por su divertida forma de pizza y porque es una receta tan sencilla que hasta los más peques pueden ayudar a prepararlo. ¿Quieres pasar un rato divertido con tus hijos en la cocina? ¡Proponles preparar una pizza que en realidad no es una pizza!

 

Se puede tomar al momento en caliente, acompañado de una ración de puré de patatas (es una combinación infalible) o bien se puede congelar una vez terminada la preparación, al igual que una pizza, para simplemente rescatarla del congelador en un momento de necesidad y meter al horno directamente.

 

Aquí tenéis un paso a paso para que veáis lo rápido, fácil y práctico que es de preparar.

 

1.- Preparamos todos los ingredientes que vamos a necesitar y los dejamos a la vista ya medidos y listos para usar.

 

Meatza Pie 

2.- Ponemos la carne picada en un bol.

 

Meatza Pie

 

3.- Añadimos el pan rallado.

 

Meatza Pie 

4.- Añadimos la leche.

 

Meatza Pie 

5.- Salpimentamos al gusto.

 

Meatza Pie

Meatza Pie 

6.- Mezclamos todo bien hasta obtener una masa con todo bien integrado.

 

Meatza Pie 

7.- Sobre una bandeja redonda/plato redondo para horno colocamos la masa de carne y aplastamos con la mano o el revés de una cuchara hasta que la masa tenga la forma del plato y quede una superficie lisa.

 

Meatza Pie 

8.- Cubrimos con el tomate frito y con suaves movimientos vamos moviendo el plato hasta que el tomate quede esparcido de forma uniforme y la carne quede cubierta.

 

Meatza Pie 

9.- Cogemos el queso Havarti o Gouda (cortado en tiras de aproximadamente 1-1,5 cm de ancho) y colocamos las tiras sobre el tomate (el diseño queda a nuestra elección).

 

Meatza Pie 

10.- Espolvoreamos el queso Parmesano rallado por encima (al gusto).

 

Meatza Pie 

11.- Como toque final, le añadimos el orégano (al gusto).

 

Meatza Pie 

12.- Horneamos a 205ºC unos 20-25 minutos… ¡Y voilà!

 

Meatza Pie 

Es un plato perfecto para sorprender a tus invitados por su originalidad y por su fantástico sabor. Parece mentira que algo tan sencillo tenga tanto gancho… ¡Es tomar un bocado y como te descuides desaparece solo!

 

Meatza Pie 

[yumprint-recipe id=’12’]

Galletitas de Azúcar con M&M’s

Hay momentos en los que por más que te lo propongas no puedes quitarte según qué ideas o imágenes de la cabeza. Me pasa a menudo que tengo todo listo para ponerme a trabajar o mismamente para escribir algún post por poner un ejemplo, y de pronto me imagino con una taza de café calentito y lo bien que escribiría si pudiese ir tomando sorbitos entre párrafo y párrafo, como si así todo fuese a salir mejor. Bueno, eso tiene solución, pues servirse un café lleva relativamente poco tiempo si se da el caso de que ya tienes hecho de la mañana.

 

Pero… ¿y si lo que no te puedes quitar de la cabeza es una gula atroz de hincarle el diente a algún dulce casero? Para tu desgracia, resulta que no tienes nada que te apetezca en la despensa y no sobró nada del último bizcocho que preparaste (no gracias a esa persona que se te adelantó y lo engulló primero, ¡socoorrooo!). Eres adulto, sabes controlarte y tu gula no es para tanto así que sabiendo que no hay nada que te pueda tentar en la cocina decides arrancar de nuevo con lo que te habías propuesto (seguir escribiendo un magnífico post, para seguir con el ejemplo). Pasa un minuto, pasan dos, pero no aparece nada en pantalla, piensas que te has quedado en blanco, ¡pero no! Únicamente piensas en lo mucho que desearías tener ese pequeño ‘algo’ de azúcar para acompañar ese triste café y que de pronto todo se llene de luz, color y mucha inspiración. ¿He dicho color? ¡Sí! ¿Dije inspiración? ¡Por supuesto!

 

 Galletas azúcar con M&M

 

Juntando las palabras “gula, azúcar, casero y color” y lo sumamos a “no dispongo apenas de tiempo pero es que lo necesiiiiito” aparece la receta perfecta. Unas galletitas de azúcar con un corazón de chocolate crujiente que viene dado por unos ricos M&M’S. En un abrir y cerrar de ojos y con una mínima preparación te puedes encontrar con un bonito plato de apetecibles galletitas que con toda seguridad no llegarán a mañana.

 

Son sencillísimas de hacer y no necesitan más de 10 minutos de horneado. Sólo necesitas un bol y una batidora. ¿A que pinta bien?

 

Galletas azúcar con M&M

 

Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que adquiera una consistencia cremosa. Añadimos la yema de huevo, el extracto de almendra, la levadura y la sal y volvemos a batir. Sólo queda incorporar la harina y mezclar bien hasta que se forme la masa. Formamos bolitas de masa pequeñas, las colocamos sobre una bandeja y al horno 10 minutos a 180ºC. Es muy importante no dejar que se oscurezcan, se queman con mucha facilidad. Han de estar ligeramente doraditas. Al sacarlas del horno (seguirán algo blanditas), introducimos con suavidad un M&M en cada centro, con cuidado de no apretar demasiado pues esto causaría grietas o que se rompiesen. Dejamos que se enfríen por completo y ¡listo! Apenas hemos ensuciado la cocina ni manchado utensilios y tenemos toda una bandeja de provocadoras galletitas.

 

Ideales para saciar esa pequeña necesidad de azúcar, pero sin apenas empalagar, son bocaditos ligeros de esponjosa galleta con un rico toque de chocolate. A los más pequeños les encantará por su colorido y suave textura (y a los no tan pequeños también). 

 

Galletas azúcar con M&M 

[yumprint-recipe id=’10’]

Banana Bread (Pan de Plátano)

Si tuviese que escoger la receta más utilizada en mi cocina, sin pensarlo dos veces, diría que el Pan de Plátano (Banana Bread). Es una receta infalible, que siempre está de moda y que gusta a todo el mundo. Perfecta para desayunar acompañando un rico café, para merendar con un buen tazón de leche, o simplemente para cuando entras a la cocina con algo de gula, abres el horno y ahí lo ves, que parece que te llama ¡y es difícil resistirse! 

 

Banana Bread

 

Siempre que salgo a la compra me llevo plátanos a casa con la intención de tomarlos como pieza de fruta, pero sabiendo a ciencia cierta que en cuanto empiezan a ponerse maduros su único destino es acabar en el horno en forma de un delicioso Pan de Plátano. ¡Es inevitable! Cuánto más maduro el plátano, más dulzón es y más perfecto para esta receta.

 

En cuanto vemos que los plátanos están bien maduros, los podemos meter en una bolsita de congelados o envolverlos en papel de aluminio y meterlos en el congelador (con piel) para tener de reserva. ¿A quién no le ha pasado el comprar plátanos y que acaben poniéndose marrones-casi negros y con manchitas? Es una manera perfecta para no desperdiciar los plátanos que ya no te tomarías a bocados con tanto gusto. Los congelas para su posterior uso o los preparas en una receta que requiera plátanos maduros. ¡Aquí tenéis esa receta!

 

Banana Bread

 

Se trata de una receta muy sencilla y su ingrediente principal, el plátano, se encuentra todo el año, convirtiéndola en una receta de hacer cuantas veces queramos y sin el inconveniente de tener que esperar a que llegue una deseada fruta de temporada. ¡El plátano es y será siempre todo un clásico!

 

Lo primero que hay que hacer es machacar bien el plátano en un bol, con un tenedor. Puedes dejar grumos que luego le darán diferentes toques de intensidad de sabor según el bocado o machacarlo por completo. Le añades un huevo bien batido y a mezclar. ¡Una buena cuchara de madera es todo lo que necesitas!

 

Añadimos el azúcar, mezclamos bien y luego integramos la mantequilla derretida (tras unos segundos en el microondas).

 

Por otro lado, en un bol tamizamos la harina, la levadura y la sal.

 

Combinamos el contenido de ambos bols y a remover bien. Saldrá una masa densa y tirando a oscura (por el plátano maduro).

 

Lo metemos en un molde engrasado y al horno unos 30-40 minutos a 180ºC.

 

El tiempo de horneado es clave como en cualquier bizcocho y puede variar de un horno a otro, de ahí la importancia de estar atentos al horno la primera vez que se prepara cualquier receta nueva. Para la segunda vez ya le tendremos cogido el tiempo exacto necesario y sabremos cómo nos tratará nuestro horno. Lo digo por experiencia, de haber probado recetas nuevas y seguir al pie de la letra las indicaciones y el tiempo de horneado y luego resulta que mi bizcocho o bien necesitaba más tiempo en el horno o todo lo contrario.

 

Esta receta es la que llevo utilizando toda la vida, y la que mi madre nos ha preparado desde pequeños y que nunca ha faltado en mi casa. ¡Os puedo asegurar que es una maravilla! También os digo que la he probado en tres hornos diferentes y el tiempo de horneado nunca es el mismo, pero siempre varía entre 30-40 minutos y sale igual de espectacular, simplemente depende del horno de cada uno.

 

Banana Bread

 

Hay variaciones en que puedes añadir nueces, pepitas de chocolate o canela. He querido compartir esta receta primero, ¡y en breve subiré más!

 

El resultado es un bizcocho con un toque ligeramente crujiente y un intenso sabor a plátano. No habrá rincón de la casa que se escape al aroma dulzón y embriagador de este bizcocho recién salido del horno. ¡Tenéis que probarlo!  Rápido, sencillo, deliciosamente adictivo y bueno para cualquier ocasión. ¡Qué más se puede pedir! 

 

Banana Bread

 

[yumprint-recipe id=’9′]